jueves, septiembre 24, 2009

Ideas tontas contra el cambio climático

Aceptemos barco: hay un cambio climático y la culpa es del hombre, más concretamente de la emisión de gases de efecto invernadero. Obviemos cualquier otra disquisición científica que pueda cuestionar el diagnóstico y apartarnos del loable empeño de evitar que el nivel del mar ascienda un metro de aquí al 2050 y el desierto del Sahara sobrepase los Pirineos. A grandes males, grandes remedios, y si son baratos, mejor. Por tanto, sin más dilación, propongo:

- Dado que somos más de seis mil millones de seres humanos, deberemos respirar menos, con la consiguiente reducción de emisiones de CO2.

- En consecuencia, se eliminarán todos los trabajos estresantes y toda actividad que pueda aumentar la frecuencia cardíaca, especialmente el sexo. Colateralmente, bajará la natalidad y atacaremos aún más la raíz del problema, que somos nosotros.

- Asimismo, se fomentará el aprendizaje y la práctica de técnicas de relajación, con lo que encontramos muy recomendable que la humanidad se convierta masivamente al budismo.

- Adicionalmente, se despenalizará el cultivo, tráfico y consumo de drogas blandas relajantes, tales como la marihuana, en zonas preferiblemente desérticas, contribuyendo así al aumento de la masa vegetal del planeta y el sumidero mundial de CO2.

- Para minimizar las consecuencias del gas metano emitido por los animales domésticos, mucho más dañino que el CO2 en lo que a efecto invernadero se refiere, nos haremos todos vegetarianos y beberemos leche de soja. Tengo que averiguar si la soja se puede cultivar junto con la marihuana en zonas desérticas, pero como idea es buena. Y también aumentaríamos la masa vegetal y todo eso, con la esperanza de que con lo que nos ahorremos en agua para los bichos tendremos para regar, que igual es mucho esperar.

- El asesinato será considerado como un aborto diferido y desgravará fiscalmente. Se ilegalizará a la Iglesia Católica y se impondrá una ecotasa a las familias numerosas.

- Se fomentará el odio entre los pueblos siempre y cuando ello no incremente la frecuencia cardíaca. La ONU no actuará como fuerza de interposición en caso de guerra sino que permitirá que los conflictos sigan su curso y a ser posible se alarguen (más o menos como ahora).

- Sólo votarán los analfabetos y sólo ellos podrán presentarse a las elecciones, aunque esta medida creo que ya se aplica en la actualidad.

- Si todo eso no fuera suficiente, se eliminarán todas las industrias y todo el transporte. Es esperable además que las masas de parados y hambrientos subsiguientes participen activamente en la reducción de la superpoblación por los métodos habituales.

Y esto es todo lo que puedo decir sobre el cambio climático. ¿Quiere un b-bombón?

1 comentario:

Ivan dijo...

Muy buen análisis, si señor.

Yo añadiría decretar la extinción de China, para lo cual basta con convencer al presi de Irán (el que sepa escribir su nombre, que tire la primera piedra) de que es un gran descampado donde puede probar sus instalaciones de producción energética pacífica.