sábado, mayo 09, 2009
Hacia la independencia, por fascículos
0.- En Cataluña se hace lo que diga el Parlamento catalán.
1.- En Cataluña se va a estudiar en catalán - y sólo en catalán - sí o sí por nuestros santos cullons de abajo y al que no le guste que meta a sus niños en un colegio de pago.
2.- Si algún tribunal tiene a bien llevarnos lo contraria, se le remite al punto 1.
3.- Si algún partido, asociación de vecinos o club de mus se muestra disconforme y decide recurrir a la Justicia, se le remite al punto 2.
4.- Si el gobierno central o cualquier otra institución del estado no catalana considera que hay algún atisbo de inconstitucionalidad en ésta o cualquier otra ley emanada de las Sacrosantas Cortes Catalanas, se le remite al punto 0.
Igual es que yo pensaba que lo del bilingüismo era otra cosa. O es que hay que ser más progresista que yo para entender las bondades del sistema. Pero vamos, piense yo lo que piense, les remito al punto 1.
Menos mal que la sentencia sobre la constitucionalidad del Estatut está al caer.
jueves, diciembre 04, 2008
Montserrat, yo no me llamo Josep Lluis
Más o menos la misma que anónimos lectores demostraron contra mí a raíz de mi artículo "Los catalufos", que por ahí anda para el que quiera buscarlo. Pues bien, esto es "catalufeo" pata negra, valga la contradicción. Por supuesto, indignarse contra esta buena señora es ontológicamente imposible, dadas sus credenciales:
http://www.gencat.cat/generalitat/cas/govern/equip/biografies/tura.htm
¿Cómo va a hacer una estupidez alguien "nacida en Mollet del Vallès el mes de noviembre de 1954 en una familia campesina de larga tradición republicana y de lucha antifranquista"? Que digo yo, por cierto, que con tanto ex-luchador antifranquista como se encuentra uno por el mundo, lo raro es que muriera en la cama el hombre. Item más: suponiendo que tomemos en su literalidad la frase ¿aporta algún valor añadido que un cargo público pertenezca a una familia "de larga tradición republicana"? ¿La convierte en alguien más adecuado para el cargo? ¿Considera que le aporta algún tipo de pedigrí?
Moraleja: si se llama Josep Lluis, no se llama José Luis; pero si se llama José Luis, se llama Josep Lluis. ¡¡¡CAPICÚA!!!
jueves, julio 31, 2008
Los nazis de Air Berlin
El Barcelona se planta: los mamones de Air Berlin se niegan a hablar las lenguas peninsulares minoritarias
Por supuesto, siempre hay un roto para un descosido, y ya han llegado apoyos inquebrantables de otros que tal bailan:
El Séptimo de Caballería balear al rescate
Yo voy a hacer una queja formal a Hollywood porque los actores no hablan en español. No, los dobladores no, los actores. Dado que las películas se distribuyen en España y en Sudamérica, creo que es una enorme falta de respeto hacia los castellanoparlantes. Y lo quiero de ya pa ya.
miércoles, julio 30, 2008
Balanzas fiscales
lunes, diciembre 17, 2007
"Y va Zapatero y cae en la trampa". Carlos Herrera
DICE Rodríguez Zapatero que está muy de acuerdo con el pensamiento Imaz, ese que consiste en disimular el agudo nacionalismo que le adorna mediante las buenas maneras y el sosiego expresivo. O sea, las trampas semánticas del nacionalismo hacen caer en sus redes a todo un presidente de gobierno. Inverosímil pero cierto. Veamos.
Preguntaba el portavoz del PNV por la consideración que mostraba ZP hacia aquellas personas que lucían una identidad nacional distinta a la española, y el líder afable y condescendiente le respondía haciendo suya la reflexión básica que todo nacionalista que se precie lleva en la cartera para blandir a las primeras de cambio: las diferentes identidades pueden coexistir en una sociedad civilizada. Pensamiento Imaz, digo. Pensamiento al que le falta la segunda parte, que es la que nunca enseñan salvo que les convenga marcar territorios y predominios. Si existen identidades colectivas, existen derechos colectivos nacidos de ellas, y de éstos, a su vez, nacerán diferentes raseros de medir que serán aplicados en función de la conveniencia política y la capacidad de presión a exhibir en momentos concretos. Veamos, amigo presidente, repita conmigo: no existen los derechos colectivos, existen los individuales; los colectivos conforman la excusa más elemental que esgrimen quienes defienden privilegios injustos; los individuales son los que conforman las sociedades libres. Si un sujeto quiere considerarse más vasco que nadie y sólo vasco vasquísimo, allá él si eso le entretiene, pero que sepa que en virtud de ese purísimo sentimiento no obtendrá ninguna ventaja sobre el que se siente español españolísimo y vive en el portal de enfrente. Más trampas: se enfrenta la identidad vasca a la española, una parte contra un todo. No la enfrentan a la identidad andaluza porque creen que ésta no existe o, en el caso de existir, no merece la dimensión comparativa. No la enfrentan a la valenciana porque Valencia es un apéndice que le cuelga a Cataluña y de ser algo son catalanes de segunda. Aquí las naciones son las que son, y todo lo demás es una amalgama de gente hirsuta con escasa diferenciación entre ellos. Es decir, un cántabro de la linde con la CAV es común a un canario, por ejemplo, pero no a un vasco pata negra. Y en esa trampa va y cae nuestro líder y contesta apelando a Imaz, un nacionalista tan severo como los demás aunque con la característica de no ser un energúmeno al estilo del miserable Arzallus. Con Imaz, es cierto, da gusto sentarte a hablar, pero no se confunda nadie: sus plazos serán otros, pero sus objetivos son los mismos. No es poca diferencia, pero no la suficiente como para dejarse engañar.
Aun así, tenemos la suerte de haber adelantado algo. Hace no demasiado tiempo éramos españoles aquellos que no podíamos aspirar a mucho más. Jordi Pujol, el último apóstol sobrevenido de la independencia de Cataluña, afirmaba tajantemente que España no era una nación y con ello nos condenaba a los que no éramos catalanes, gallegos o vascos a la condición de apátridas. Semejante disparate tenía su cénit más absurdo en el hecho de que un extremeño -a no ser que considerara a Extremadura una nación, que me da que no- no disponía de nación que echarse a la boca en un calentón patriótico. España era eso, una mezcla de tribus raras alimentadas por la generosidad de los laboriosos ciudadanos septentrionales de la península. Afortunadamente esa infamia ha desaparecido de su ideario público -no sé si del privado- y ahora reconocen la identidad española como el reducto en el que han de caber aquellos que no mascullan más lengua que la castellana.
Rodríguez Zapatero no puede caer en el error megaprogre de contestar racionalmente a una añagaza como esa, y menos ahora que se está haciendo de centro para tapar la vía de agua que le ha salido por su derecha. Menos ahora que manda a Pepe Bono a contestar a los nacionalistas por las diferentes conferencias de Madrid, esas que das tú o te dan. Menos ahora que tiene a una buena parte de su electorado medio convencido de que el suyo es el «Gobierno de España». Si quiere ganar votos por donde se le están escapando tengo por cierto que Imaz no es el referente que más le conviene.
domingo, septiembre 23, 2007
LA RAZÓN es un periódico de Caracas
viernes, septiembre 21, 2007
Ni conllevar ni contentar
Los españoles en su conjunto podemos engañarnos de muchas manera con el asunto de los nacionalismos periféricos. Podemos seguir ciclotímicamente los mensajes cambiantes que la clase política nacionalista emite, ora conciliadores, ora amenazantes. Podemos echarle la culpa al franquismo (que no había tenido aún lugar en el año 31, que yo recuerde). Podemos echarle la culpa a Aznar y su presunto talante crispador. Podemos incluso culparnos a nosotros mismos por no ser lo suficientemente receptivos con las demandas periféricas. Podemos seguir mirando para otro lado y pensar que esto sólo es cuestión de transferencias, estatutos y presupuestos. O bien podemos asumir de una vez por todas que un número considerable de catalanes y vascos no están dispuestos a ser españoles, número que no tiene que ser necesariamente proporcional al voto nacionalista - mal entendido como "localista" por muchos electores - pero que en ningún caso es despreciable.
Mi propuesta es cortar por lo sano. Para empezar, se necesita un cambio constitucional que fije definitivamente las competencias del Gobierno central, recuperando las que procedieren si hiciera falta (la educación como mínimo), revisando quizás la cuestión de la Monarquía (para el que se pique con esos ajos) y permitiendo a su vez que las mal llamadas "nacionalidades históricas" puedan convocar referenda de independencia. Porque el quid de la cuestión, para mí, no es si vascos y catalanes quieren seguir integrados en España, sino si a los españoles nos interesa que lo sigan estando. España está pidiendo a gritos una estabilización de su modelo de Estado, donde dejemos de desperdiciar esfuerzos, tinta y disgustos mutuos tratando de "conllevar" a quien "no se quiere contentar". Económicamente, el País Vasco no aporta nada a la caja común debido al cupo. Cataluña sí es donante neta, pero no de las que más, y, por otra parte, habría que descontar la cotización de todas las empresas de ámbito nacional cuya sede está allí, muchas de las cuales es muy probable que la cambiasen a otra región en caso de separación. Sí es cierto que para algunos deportes la selección sufriría un palo considerable, pero no deja de ser un mal menor.
No se me escapa que hay detalles que pulir que no son moco de pavo y demuestran en sí lo obsoleto del concepto de autodeterminación en el contexto geopolítico donde nos encontramos:
- ¿Quiénes podrían votar? ¿Los nacidos en Cataluña y País Vasco? ¿Los empadronados?
- ¿Se permitiría repetir periódicamente el referéndum? ¿Cada cuanto tiempo? ¿Hasta que salga que sí?
- ¿Qué ocurre si el resultado varía según las provincias? ¿Se permitiría una independencia parcial? ¿Y si en las ciudades sale una cosa u en los pueblos otra?
Lo más seguro es que un referendum de independencia fracasaría en Cataluña y muy probablemente en el País Vasco. En tal caso, puede ser que los que ya están en vías de radicalizarse lo hagan aún más, pero habría dos ventajas: el resto de los españoles sabríamos sobre seguro que esa radicalización no obtendría rédito álguno y el argumento del "derecho a decidir" quedaría automáticamente desactivado. Y sobre todo, tendríamos las reglas claras y el mismo café para todos, pero esta vez de verdad.
En definitiva: a grandes males, grandes remedios.
miércoles, septiembre 13, 2006
Rubianes como paradigma
Ahora, algunas preguntitas:
- ¿Cree usted que algún teatro de titularidad pública en Cataluña le permitiría representar la obrita de marras?
- Suponiendo respuesta afirmativa a la primera pregunta, y con los precedentes de los boicots "antifascistas" a conferencias de Savater, Arcadi Espada, etc. en la universidades catalanas, ¿cree usted que Pepe Rufianes podría representar la obra sin peligro de su físico?
- ¿Cree usted que los catalanes verían bien que se utilizara su dinero para sufragar la función del Rufianes?
- ¿Ve probable que CC.OO. de Barcelona le ofreciera su salón de actos para subsanar el hipotético veto?
- ¿Cuántos de nuestros preclaros columnistas defenderían a Rufianes en nombre de la libertad de expresión?
- ¿Supone usted que el PP de Madrid llevaría pegatinas diciendo "Todos somos Rufianes"? ¿O que dijera que criticar a Rufianes es "un acto de fobia a España"?
- ¿Piensa usted que serviría como justificación que Rufianes se disculpara explicando que "donde dije la puta Cataluña no me refiero a toda Cataluña, sino sólo a la de los nacionalistas y a los fascistas de izquierda que en ella gobiernan, la que mató a Muñoz Seca y a Ramiro de Maeztu?"
Cada uno que se autoresponda el cuestionario y llegue a una conclusión. Sin acritud y sin alterarse demasiado, ya lo hago yo por usted.
P.D: lo más gracioso de todo es que no ha sido Gallardón el que ha vetado a Rubianes en el teatro Español, sino Rubianes el que ha retirado la obra voluntariamente. Toma del frasco, Carrasco.
lunes, mayo 22, 2006
Al menos ganamos la UEFA
No soy un apasionado del fútbol, sigo al Celta de Vigo y veo las finales de las competiciones europeas si hay equipos españoles, y la Eurocopa o el Mundial hasta que nos eliminan en cuartos. No sé exactamente lo que aplicaría a la final de la champiñón lí 2006, pues lo cierto es que se trataba de un equipo inglés y otro catalán.
Habrá quien argumente que una liga de clubs no es más que eso, y que con llevar los colores del equipo es suficiente. Estoy de acuerdo, pero alguien debería explicar entonces qué pintaban todas esas banderas "esteladas" (senyeras con estrella independentista), o sea, una manifestación nacional-catalana en toda regla, así como los dichosos cartelitos de "Catalonia is not Spain". Por si había dudas, aparte de la mejicana, la camerunesa, la brasileña, etc., la "estelada" fue la única que los (pocos) jugadores presuntamente españoles del Barcelona pasearon en la celebración subsiguiente ante la mirada patriarcal de Maragall, Zapatero y el capullo de Laporta, y la no tan patriarcal - supongo - de los Reyes de España.
Que sí, que los clubes modernos son como la ONU, y sólo tienen de español la sede social , pero para despertar cierta simpatía fuera de sus terruños tienen que poner un poquito de su parte. Vamos, que llevarse disgustos con el club de tus amores es como llevárselo por la cuenta de resultados de Nixdorf o Coca-Cola sin ser accionista. Aún así, no entiendo que el BarÇa siga teniendo tantos aficionados en el resto de España.
Así que espero sinceramente que el Sevilla gane la Supercopa. Para que algo quede en casa, digo.
viernes, abril 21, 2006
La España plural
España plural = país compuesto por las regiones, nacionalidades, realidadesYo al principio pensaba seriamente que ZP o era tonto o estaba tan maniatado por los partidos nacionalistas (incluído el PSC) que para mantener a flote la legislatura comulgaba con la ruedas de molino que hubiere menester con tal de seguir en La Moncloa. Bueno, pues me equivoqué, lo admito: ZP es muy listo y simplemente cree en lo que hace; y lo que hace es remodelar el estado sin tocar la Constitución utilizando a las autonomías y construir un escenario donde el PP se vea obligado a ganar las elecciones (cualesquiera) por mayoría absoluta si quiere gobernar. El plan es bueno de cojones, siempre y cuando uno esté de acuerdo con el modelo de estado que se apunta en lontananza y con que el PP no vuelva al poder per saeculam saeculorum. Lo más divertido es que estoy convencido de que el concepto de España del 80% de los españoles se parece mucho más al del PP que al de este PSOE - el que gobierna - pero a ver quién le pone el cascabel al gato.
nacionales, naciones y patios de vecino de España = España confederal
Obsérvese la jugada: si usted no tiene mayoría absoluta en el congreso pero consigue que todos los demás partidos (los tontos útiles de IU más partidos nacionalisas o regionalistas de toda laya) tomen conciencia de un único enemigo común (el PP), no sólo logra que los de este partido se queden fuera de juego, sino que encima aparezcan como los intolerantes, los marginados y los reaccionarios que no quieren unirse al consenso. Lo único que hay que hacer es dar a cada uno lo que pide en la medida justa para que el frente se mantenga. Como dijo Groucho Marx: "Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros". Y si encima el adversario no anda lo que se dice muy fino, miel sobre hojuelas.
Lo que no hay que olvidar es que el modelo de estado propuesto por ZP no es más que el famoso federalismo asimétrico del que hablaba Maragall - que es una especie de confederalismo -, y puede que lo mejor para España habría sido asumirlo desde el principio de la Transición. Dos regiones diferentes (País Vasco y Cataluña), y las demás iguales: la España de dos velocidades, si se quiere, pero habríamos evitado esta carrera hacia ninguna parte en la que estamos inmersos; porque no se puede ni se trata de satisfacer presuntas reivindicaciones históricas, es que lo que caracteriza el nacionalismo es la necesidad de la diferencia.
Todo lo demás gira en torno a este cambio encubierto, con las cortinas de humo que sean procedentes en cada momento. Al engendro estatutario catalán ha seguido sin solución de continuidad el alto el fuego de ETA y obsérvese como casi sin darnos cuenta estamos en pleno proceso de paz (ergo estábamos en guerra): el Ibarretxe nerviosito, Otegi de prima donna, curas irlandeses mediando, el PSE firmando documentos conjuntos con Batasuna y el ámbito vasco de decisión por aquí y por allá. Dicho de otra manera: ¿ETA llevaba razón entonces? ¿Va a conseguir dejando de matar lo que no conseguía asesinando? ¿Por qué negociar el fin de ETA (cosa loable) está vinculado desde el principio con este batiburrillo de mesas a varias bandas donde están volviendo a aflorar todas las vergüenzas del plan Ibarretxe pero esta vez con la bendición general a excepción del PP, la AVT y los excomulgados del PSE (Rosa Díez, Gotzone Mora y cia)? Pues ya nos han colado el balón por la escuadra.
Para rematar la jugada, los padres insignes del futuro estatuto andaluz (PSOE e IU) nos declaran "realidad nacional". ¿Para satisfacer alguna demanda perentoria de los andaluces? No, para que diluyéndonos en palabros - marca de la casa - el estatuto catalán pase más desapercibido. La diferencia es que cualquiera con dos dedos de frente sabe que los andaluces no vamos a dar la tabarra nunca aunque nuestro estatuto dijera que somos una república independiente, pero los catalanes se bastan y se sobran con la mitad de lo que llevan en el suyo para mangonear en su política y la del resto de España. Preparémonos, porque si Andalucía es una realidad nacional detrás vendrán todas las demás, excepto quizás Madrid, que ni tiene historia ni tiene ná e igual se declara reino taifa.
Y de propina, enredamos un poco con lo del republicanismo cívico, las comparaciones entre el 31 y el 77, la des-memoria histórica, le damos la patadita lateral a Bono, excavamos otro poquito por la cunetas, dejamos que Guerra ladre para que parezca que hay pluralismo en al partido (aunque luego se baje los pantalones en el Congreso) y ya tenemos la foto completa. El príncipe Felipe que se vaya preparando unas oposiciones, al paso que vamos.
Maquiavelismo del bueno. Y ganando en el último minuto y de penalty. Qué monstruo de tío. Cada vez se parece más a Rubalcaba.
P.D: ayer, en uno de esos actos de onanismo político llamados mítines, nuestro amigo del ansia infinita de paz y del republicanismo cívico proclamó que la derecha - si vuelve a gobernar antes del 2040 - se cuidará mucho de derogar las benignas leyes de la izquierda (él) y volver a subir el caballo de Franco al pedestal (sutil asociación de ideas, aparte de lanzada a moro muerto). Añadió que, por si no nos habíamos dado cuenta, ahora España es un país donde cabemos todos y donde todas las ideas se respetan (no como en la anterior legislatura, que salía uno a manifestarse contra la guerra de Irak y venían los grises y te fusilaban). Bueno, siendo así, si Franco volviera al pedestal no debería molestarle, por ponerle collar al oxímoron.
Y desde la república independiente de Catalonia, el mòlt honorable nos sale con que el estatuto es un pacto entre la soberanía española y la catalana. Pero tranquilos todos, que es constitucional al ciento por ciento.
martes, enero 18, 2005
El plan Ibarretxe mola
Bueno, pues es lo más cercano que se me ocurre al plan de Mr. Spock. Independientemente de su inconstitucionalidad y de la poca vergüenza de algunos de sus planteamientos, tiene la enorme virtud de poner a cada uno en su lugar y de obligar a todas las fuerzas políticas a retratarse. Ahora se entiende por qué no se prohibió a Batasuna en el parlamento Vasco a pesar del Supremo, por qué el vasco es el único estatuto que se puede reformar con mayoría absoluta (en vez de 2/3 o 3/5) de la cámara y a qué vienen los continuos guiños entre las fuerzas nacionalistas "democráticas" y las otras. De paso, se demuestra que a lo mejor la culpa de la radicalización del PNV no era del PP y Zapatero tendrá que decirle a sus socios del tripartito que "tranquilitos" con tocar las cosas de comer (los huevos).
Así que yo estoy feliz y sumamente interesado por la evolución del caso. Si encima nos encontramos - que nos encontraremos - con una tregua de ETA antes de las elecciones vascas, miel sobre hojuelas. Independientemente de cómo se resuelva la situación, al menos pondrá fin a un supuesto conflicto que me da ya una pereza horrorosa. Aunque puede que abra algún otro, como la autodeterminación de Álava con respecto a Euskadi.
Todo muy divertido. Relájense y disfruten, y no se agobien, que mucho más se perdió en Cuba.
lunes, noviembre 29, 2004
Racismo contra Cataluña
Hombre, que yo sepa en la selección catalana de hockey no hay negros, ni gitanos, ni chinos ni ninguna otra minoría étnica (minoría en España, se entiende). Reconozco mi ignorancia sobre los últimos avances del Departament de Cultura de la Generalitat en materia de antropología catalana, igual han descubierto alguna rama prerrománica con barretina, RH- y llamativa dolicocefalia. Ilumíneme si procediere. Mientras esta iluminación llega y no llega, le diré que quizás la no admisión de la FCP en la FIRS tenga algo que ver con el hecho de que tampoco estén en ella la federación de Baviera, la del Rosellón o la de Ohio.
Comprendo su rabia de no poder asistir a ese Espanya-Catalunya en el próximo mundial tan deseado por ustedes y los de su nivel de indigencia intelectual. No me negará por su parte que sugerir que la selección española se cambie de nombre si es preciso para jugar con la suya demuestra un atrevimiento y un desparpajo dignos de mejor empeño. Podrían haber hecho alguna sugerencia, el menos, para allanar el camino. ¿Qué tal "Agrupación de Nacionalidades y Regiones Hispánicas menos Cataluña"? ¿O "Cataluña Exterior"? Sugiera, hombre, sugiera, no se corte.
En cualquier caso, le recomiendo templanza. El centralismo carpetovetónico y fascistoide tiene estas cosas. Un poquito de por favor, que la cosa está casi hecha.
