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lunes, abril 29, 2013

La economía no se arregla con la ideología

El único punto positivo personal que puedo anotar en mi balance de estos años de crisis es que ahora sé algo más de economía que hace cuatro años. Los economistas son como los pediatras: unos abogan por el pecho a demanda y otros por las tomas en hora. A posteriori, cuando el niño se enferma, te dicen que ya te lo avisaron . Desde que empezó la crisis en España he ido observando con una mezcla de sorpresa e indignación cómo se ha jugado con la opinión pública manejando consignas que han tomado verosimilitud a base de machacarlas y amplificarlas por los medios afines y las redes sociales. Hemos mezclado los errores con las mentiras y las medias verdades, y ni la derecha, ni la izquierda tradicional, ni la alternativa han tratado a sus votantes y adeptos como personas inteligentes. Quizás porque somos colectivamente tontos.

Mintió (o se equivocó) el anterior gobierno al negar que hubiera crisis y no intentar desinflar la burbuja inmobiliaria cuando aún había algo de tiempo. Mintió (o se equivocó) el PP cuando estaba en la oposición culpando del desastre a los socialistas y prometiendo resolver el problema con "reformas estructurales" indeterminadas. Mienten (o se equivocan) los partidos y los medios de izquierda cuando califican los recortes de "brutales" y cuando asustan al ciudadano con un armagedón privatizador que presuntamente sólo va a permitir que los ricos tengan sanidad y educación (invito al que se haya quedado sin médico o sin colegio me lo indique en los comentarios). Mienten (o se equivocan) los medios de la derecha cuando afirman que el problema se resuelve con una reforma del Estado sin tomarse la molestia de cuantificar la medida, como si el tamaño de las administraciones públicas fuera la causa de nuestros desequilibrios económicos. Mienten (o se equivocan) los que afirman que en España hay 400.000 políticos. Mienten (o se equivocan) los nacionalistas catalanes cuando afirman que los problemas económicos de Cataluña están causados por su pertenencia a España, que es su principal mercado y quien le permite seguir financiándose. Mienten (o se equivocan) los que creen que hay desmontar todo el chiringuito cuando no existe un consenso ni remotamente parecido al que permitió levantarlo. Mienten (o se equivocan) las minorías que se atribuyen la representatividad colectiva en nombre de una "democracia real" inventada y se la niegan a los que se han presentado a unas elecciones, por muy zotes que nos parezcan. Mienten (o se equivocan), en fin, todos los que piensan que cuestiones complejas se arreglan con eslóganes simples.

El problema es relativamente fácil de analizar y muy complicado de resolver: tras el desplome del ladrillo, con la economía en recesión, los ingresos del Estado bajo mínimos y una tasa de paro bestial, se plantean dos posibles opciones contrapuestas. La primera, ajustar los gastos a los ingresos y tratar de cumplir con los objetivos del déficit impuestos por Europa, de quien en última instancia depende nuestra capacidad de financiación; la segunda, aumentar el gasto público con la esperanza de que esto reactivará la economía en el futuro. Lo primero es lo que defienden los neoliberales e implica adaptar los servicios del Estado al dinero disponible y lo segundo los keynesianos, que abogan por aumentar el endeudamiento (ya de por sí bastante descontrolado en los últimos años). Ni lo uno ni lo otro son axiomas. La política de austeridad no deja de ser básicamente reactiva pero arreglar, propiamente, no arregla nada. La política de aumentar el gasto sólo es creíble si se explica cómo se piensa financiar y en qué se va emplear concretamente. Hay además otra consideración adicional: si bajar los impuestos estimula la economía o simplemente compromete aún más el equilibrio presupuestario.

Los hechos son tozudos y la economía, la prima de riesgo y Bruselas son poco sensibles a lo que se habla en las barras de bar, en las tertulias radiofónicas y en los falsos debates televisivos con regidor. Porque, queridos lectores, ningún gobierno en el mundo querría una tasa de paro del 27% si fuera sencillo evitarlo. Y no lo es porque España tiene un problema estructural que va a llevar muchos años resolver. La economía española depende esencialmente de su consumo interno, que ha devenido en "low cost" y, por otra parte, lo que denominamos "economía productiva" se está moviendo sin prisa pero sin pausa en todo al mundo hacia los países emergentes y España no es una excepción. No hay nada realmente capaz de tirar del carro del que tiraba el ladrillo, aunque la devaluación interna que han supuesto estos años de recesión haya favorecido las exportaciones en cierta medida. Tenemos algunas buenas empresas, cierto, pero las perspectivas de crecimiento las tienen fuera, no aquí y, en cualquier caso, son insuficientes. Y que nadie se engañe con los presuntos sectores "de valor añadido" con los que deberemos competir en un mundo globalizado: no existe más "valor añadido" que el que puede repercutirse en una factura. Se lo dice alguien que trabaja en un presunto sector a la vanguardia tecnológica como son las telecomunicaciones. No importa la calidad de un ingeniero español, sino el precio de uno chino.

Alguien se preguntará que qué propongo yo. De momento, tentarme la ropa antes de hacer de altavoz de las filias y fobias ajenas. Al gobierno le recomendaría pedagogía (cosa imposible de hacer con ministros tan absolutamente negados para la comunicación como Montoro) y luchar contra el fraude con todos los medios que tenga a su alcance. A Rajoy, que deje de ser un holograma y dé la cara con más frecuencia. A PP/PSOE, voluntad para alcanzar ciertos consensos mínimos. A la prensa, que genere más información rigurosa y menos ruido. Y a los ciudadanos, paciencia y la misma ejemplaridad que exige a los políticos. Eso, para ir abriendo boca.

En definitiva, y por no alargarme más: queda crisis para rato, y realmente importa poco quien gobierne porque aparte de tratar de evitar que nos rescaten y que nos enteremos de verdad de lo que son "recortes brutales", el margen de maniobra es mínimo: ni tenemos más ingresos ni se nos permite endeudarnos a voluntad. Dudo mucho que volvamos a ver la tasa de paro del 2007. Muchos españoles tendrán que emigrar y muchos inmigrantes que vinieron con el boom de la construcción se acabarán marchando. Antes bajará el desempleo por esta causa que por crecimiento económico. Estudien inglés, y alemán, si pueden. Mejor consejo no se me ocurre.

domingo, enero 02, 2011

Los reyes aún son los padres

Si tuviera que buscar una comparación adecuada a Facebook diría que es terriblemente parecido al recreo de un colegio, donde más que reproducir la "vida real" se muestra al niño que llevamos dentro. Tenemos todos los posibles especímenes: los juguetones que construyen granjas y los traviesos que querrían quemarlas con napalm; los empollones que hablan de temas que sólo interesan a otros cuantos empollones; los que intercambian fotos, cromos y frases de canciones; los que presumen de sus vacaciones y los que presumen de no moverse nunca del colegio; los tímidos (o los vagos) que miran pero no hablan; los que van a su bola y sólo interactúan con ellos mismos; los protestones, los lloricas, los eufóricos, los que no muestran sus sentimientos; los populares, los minoritarios, los raritos, los crípticos; los nuevos y los que se marchan al acabar el curso ... Es más, según las circunstancias uno puede pertenecer a varias categorías diferentes y cambiantes. La pequeña diferencia con el patio de nuestro verdadero colegio es que en este caso hemos elegido libremente matricularnos. Por algún motivo, queremos seguir siendo niños o a lo mejor nunca dejamos de serlo.

Esto me hace pensar en nosotros como generación, y cuando digo "nosotros" me refiero, más que a los de una edad concreta, a los que nos educamos de una determinada manera. Es fácil detectarnos porque con frecuencia hablamos de ello con cierto orgullo indisimulado en internet: los que estudiamos la EGB, lloramos con Marco o con el Bosque de Tallac, salíamos a la calle después de comer y volvíamos para cenar, jugábamos con los clicks y con las Nancys, nos llevábamos bronca doble cuando nuestros profesores nos castigaban (sin que aquello nos generara un trauma irremediable), nos íbamos a la cama cuando salían los rombos en la película, lloramos con lo de Fofó y Félix Rodríguez de la Fuente, teníamos libros bastante gordos en el colegio y nos acordamos de cuando nos pusieron nuestro primer teléfono ... fijo. Los que - por no alargarme - tuvimos la infancia que desearíamos para nuestros hijos.

Supongo que después de todo tuvimos suerte y estábamos en el sitio justo en el momento adecuado, el lugar en que el péndulo estaba en el centro que media entre dos tiempos históricos contrapuestos, donde los derechos estaban bien compensados por las obligaciones, donde no faltó de nada pero sobró lo justo. Y eso, aparte del azar histórico, se lo debemos básicamente a la generación de nuestros padres y profesores, la que hizo la Transición, la que primero fue devota de nuestros abuelos y después de sus hijos (y ahora de sus nietos), la que supo darnos nada más y nada menos que una buena educación y el impagable regalo de una infancia feliz. Ellos siguen siendo los verdaderos reyes, y para eso no hay jubilación (salvo la única irremediable). Nunca podremos estarles lo suficientemente agradecidos.

Puede, quizás, que simplemente el hombre no tenga más patria que su infancia y aquella fuera la nuestra. Y eso es lo que pienso cuando actualizo mi estado en Facebook o comento con más o menos acierto la última foto de ese colega que hace años que no veo en persona: que no hemos perdido las ganas de jugar, que puede que colectivamente nos hayamos negado - sin quererlo o sin saberlo - a crecer del todo. Quizás ya hemos despejado la incógnita y la Generación X en el fondo era la de Peter Pan.

Feliz 2011 y que los otros Reyes traigan a cada uno lo que verdaderamente les ha pedido.

domingo, julio 25, 2010

Los "haters"

Hay una frase de Chesterton que me encanta y dice más o menos lo siguiente: "La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta". Sentadas las bases, podemos decir que un "hater" ("odiador") básicamente es un mediocre que ha optado por atacar con los medios a su alcance la grandeza que es incapaz de reconocer. Supongo que detrás de todo odiador hay algún tipo de patología, una proyección de la propia frustración o, dicho de otra manera, un odiador es un envidioso vocacional que necesita minusvalorar la excelencia ajena probablemente porque la ve inalcanzable en sí mismo. Si todo es una mierda, la propia no destaca y uno se siente integrado.

Las nuevas tecnologías, que permiten con total inmediatez que cualquier analfabeto con internet pueda vomitar sus opiniones en una multiplicidad de foros, han facilitado al extremo esta patología. Invito a cualquiera con curiosidad que en cualquier noticia de un periódico digital se tomen la molestia de leer los comentarios de los lectores. Encontrarán "haters" a punta pala. Sostengo además que el "hater" es, llamémosle así, multidisciplinar, y lo mismo le da un roto que un descosido con tal de llevar la contraria.

Existen "haters" para todos los ámbitos de la vida. Hay "haters" de los Beatles, de Nadal, de Vicente Del Bosque, de Contador, de Apple, de Microsoft, de Google, de la Familia Real española, de la Transición, de Steven Spielberg, de la Iglesia, del solomillo de ternera y de todo lo que se le venga a la cabeza. Como toda postura irracionalmente destructiva, la excusa es lo de menos. Ante una noticia, del tipo que sea, relacionada con el objeto de sus desvelos el odiador entrará a saco a escupir y pontificará desde la desinformación y el atrevimiento que da la ignorancia. El sueño del odiador es que le responda el mayor número posible de internautas, porque en el fondo lo que busca es recibir atención. Es como el niño malcriado con pataleta, con la diferencia de que en internet no puedes coger al interfecto, darle dos sopapos y sentarlo en la silla de pensar.

Contrariamente a lo que pueda parecer, no es sencillo lidiar con los "haters". Para empezar, su actividad se basa en el hecho inconscientemente aceptado de que aquél que pone pegas a lo que la mayoría aprecia tiende a percibirse como más inteligente que los demás, dado que es capaz de ver los defectos que a la masa se le escapan. El "hater" trufa sus intervenciones con futuribles que no se cumplen o supuestos que ya no pueden comprobarse, verdades incontrovertibles que sólo el conoce y, en general, habla desde una peana en la que se ha subido él solito. El problema es que no hay nada más difícil de defender que aquello que es evidente. A un tío que entra en un foro de música a decir que los Beatles eran unos mediocres no se le puede argumentar nada. Ojo, un tío que no entra a decir que le disgustan los Beatles, postura perfectamente aceptable, sino que son malísimos.

Confieso que yo a los "haters" los llevo muy mal. Fatal. Probablemente porque yo tengo mi propia patología, que es esforzarme en demostrar que llevo razón cuando creo que la llevo, que es casi siempre (paréntesis para una sonrisa irónica del lector), simplemente porque no opino de aquello que no entiendo, una postura saludable que recomiendo. El informarse, digo, no el alterarse con la estupidez ajena.

lunes, febrero 08, 2010

Juan Carlos Toribio

Me pide un primo motero que me haga eco de lo siguiente y como me parece de justicia, ahí lo llevan ustedes:

Grupo de Apoyo a Juan Carlos Toribio, guardia civil perseguido por sus superiores.

Juan Carlos Toribio es voluntario adscrito a diversas organizaciones como Cruz Roja, Sabina Blanca o la Asociación Mutua Motera, organizaciones todas ellas de tipo no gubernamental y con objetivos sociales no lucrativos.
Desde hace algunos años viene denunciando todas aquellas infraestructuras viarias que incumplen la normativa y que ponen en peligro la seguridad vial de los ciudadanos, así como en el ámbito de la educación y la formación tanto en colegios como a conductores, con el fin de mejorar tanto la actitud, como la aptitud, de los usuarios de las carreteras.

Sin embargo, a pesar de la importante contribución que esta labor supone para la mejora de la seguridad vial de nuestro país, y de que la colaboración que aporta Juan Carlos Toribio la realiza como voluntario, sin ánimo de lucro y en su tiempo libre, la Dirección General de la Guardia Civil le ha abierto varios expedientes disciplinarios por la actividad que desarrolla en beneficio de todos los ciudadanos.


Para más información, pueden ustedes darse una vuelta por Facebook o por los miles de enlaces que se encuentran buscando en Google.

sábado, enero 30, 2010

Nadal como paradigma

Si algo caracteriza a buena parte de la sociedad española actual es el atrevimiento de la ignorancia y la incapacidad para reconocer la excelencia ajena, especialmente si de españoles se trata. Dicho de otra manera, nos refocilamos más en el fracaso que en los éxitos (suponiendo que éstos hayamos llegado a admitirlos alguna vez), y lo hacemos desde la desinformación, los lugares comunes y una íntima satisfacción de que criticar lo propio es una forma de parecer inteligente. Creer que todo el mundo es igual de mediocre que uno mismo es la forma más sencilla de autoafirmación.

Sirva esta introducción para hablar del presunto declinar de nuestro mejor deportista hasta hace unos meses, Rafael Nadal. Si uno lee los comentarios que dejan los lectores en la prensa digital, por ejemplo a raíz del Open de Australia, puede llegar a las siguientes conclusiones (lo lamentable es que muchos parecen alegrarse de pensarlo):

1) Nadal se dopaba y, como han endurecido los controles, ha bajado en su juego.
2) Nadal sólo es un pasabolas y ahora paga la factura.
3) La culpa la tiene su tío.
4) Nadal no tiene técnica, todos son mejores que él.
5) Nadal tiene que cambiar su forma de juego.
6) Nadal tendría que buscarse alguien que le enseñe a servir.
7) Nadal simula sus lesiones cuando va perdiendo.
8) Federer es mucho mejor.
9) A Nadal le falta humildad.
10) Nadal nunca volverá a ganar torneos.

Las conclusiones reales son otras: la gente no entiende un carajo de tenis y tiene mala leche para repartir, y sobre todo, no hay que leer los comentarios de las noticias. Lo que a uno le apetecería es coger a cualquiera de esos comentaristas deportivos diletantes, agarrarlo por las solapas y decirle:

1) ¿Cómo sabes tú que Nadal se dopaba? ¿Y nadie lo había detectado en los cinco años que lleva ganando torneos, sólo tú, o docto iluminado por la ciencia infusa?
2) Claro, es un pasabolas, los demás se dejan perder. Por eso ha ganado 36 torneos con 23 años que tiene.
3) Nadal es tonto, el pobre, y como no entiende de tenis pues no sabe a qué otro entrenador escoger. Y además, le ha ido siempre tan mal con el que tiene ...
4) Nadal, salvo el servicio, tiene todos los golpes del mundo. Especialmente el drive. Lo único es que a diferencia de otros top 10 tiende a jugar liftado antes que plano, lo cual le favorece en tierra y le perjudica en pista cubierta. Y aún así, ha acabado ganando torneos en pista cubierta con regularidad.
5) Estando bien físicamente y con confianza, el que manda es él en la pista. De hecho, cualquiera que haya visto los torneos de Doha, Dubai y Australia este año habrá comprobado que está mucho más agresivo que en la segunda mitad de 2009 y que hace correr al contrario más que él. La evolución de Nadal a lo largo de los años ha sido desde el juego defensivo y de contraataque al ofensivo, precisamente para proteger su físico.
6) Nadal es un diestro al que le han enseñado a jugar con la izquierda, lo cual le favorece en general pero le perjudica con el servicio, que es el golpe que más depende de la aceleración de la muñeca y no utiliza su mano natural. No es una cuestión tanto técnica como física. Aún así, este año está sirviendo regularmente entre 190-200, lo cual son 20 km. más que cuando empezó
7) Y yo me cago en tu padre.
8) Federer probablemente es el mejor tenista de todos los tiempos. Lo cual le da aún más mérito a las victorias de Nadal sobre él.
9) Sí, lo que más caracteriza a Nadal precisamente es su falta de humildad. Es más o menos el mismo carácter que Mohamed Ali en sus buenos tiempos.
10) Eso ya se verá. Desde luego, no es lo que opinan ni los demás jugadores ni sus entrenadores.

Nadal había empezado el año más que bien, ganando Dubai (exhibición), finalista en Doha (con dos puntos de partido ante Davydenko y un primer set primoroso donde lo dejó 6-0) y bastante fino en Australia, donde se lesionó en el segundo set ante el finalista Murray (por ahora, puede ganarle a Federer mañana y no sería de extrañar).

Lo que Nadal necesita es que le respeten un poco más las lesiones. Cuando tenga continuidad, la confianza volverá, y con ella los torneos. Tanto si eso ocurre como si no, lo mínimo es tener algo de respeto y agradecer las muchas satisfacciones que nos ha dado a los aficionados al tenis. Pero sólo es de biennacidos el ser agradecidos.

jueves, marzo 26, 2009

Testimonio gráfico

Estudiantes en manifestación antibolonia en Barcelona


Estudiantes boicotean conferencia de Arcadi Espada en Barcelona


Manifestantes antiglobalización en contra de la cumbre del FMI en Barcelona


Manifestantes protestan por el vertido del Prestige en Barcelona


Manifestantes a favor de la independencia de los Países Catalanes en Barcelona


Militantes antifascistas se manifiestan en Barcelona


Colegas de Oleguer salen de farra en Barcelona

jueves, abril 17, 2008

Mara Carfagna

Parafraseando cierto diálogo genial de "Amanece que no es poco", podríamos subtitular la foto: "Somos muy primarios. Estamos terriblemente sujetos a las pasiones. No pensamos casi..."

La bella signorina es Mara Carfagna, ex-modelo y presentadora de televisión, posible futura ministra de Berlusconi. El resto, presumo que compañeros congresistas en estado de arrobamiento, pero podrían ser la típica panda de puretas en una discoteca alrededor de la guapa de la fiesta. ¿Qué, que no?



La verdad es que no los culpo. Juzguen ustedes mismos. Aunque auguro un bajo rendimiento del consejo de ministros italiano si la idea prospera.

lunes, marzo 17, 2008

Me expliquen lo del aborto

Confieso que me resulta imposible entender que una mujer - especialmente si ha sido madre - defienda el aborto como un derecho inalienable, similar a la educación o a la atención médica. No comprendo donde reside la base ética, si es que existe, porque para ello es imprescindible considerar que el feto es parte del cuerpo femenino, como lo sería un forúnculo, un tumor o un callo. La legislación española contempla tres supuestos, de los que hablaré después, y un límite temporal hasta las 22 semanas de gestación. Para convertir la cifra en rostro, ésto es un feto de 22 semanas:





Yo por más que lo miro creo que no se parece exactamente a un forúnculo. De hecho, ríe, llora, bosteza y reconoce los latidos del corazón de su madre, ente otras cosas. Puestos a hacer metafísica tampoco acabo de entender por qué este ser con una semana más pasa a convertirse en una persona cuya vida hay que proteger. Según he leído, se considera "no abortable" un feto que pueda tener viabilidad fuera del cuerpo de la madre, o dicho de otro modo, la naturaleza humana depende de poder sobrevivir a ambos lados de la vagina. No sé qué opinarían los socráticos de esto.

Respecto a los supuestos que aplican en España, se contemplan el daño físico o psicológico de la madre, las malformaciones del no nacido y el embarazo por violación. En el 99% de los casos, se aplica el "daño psicológico" materno, lo cual es tan amplio que es un aborto libre de facto. Por tanto, me parece a mí que las reclamaciones del izquierdo-feminismo no tienen mucho sentido. Entrando en la casuística en sí, diré que puedo comprender humanamente sus fundamentos en ciertos casos, independientemente de lo que yo haría en semejante circunstancia. A saber:
  • Daños para la madre: si el embarazo o parto pone en riesgo serio la vida de la madre, veo razonable que se opte por la vida de ésta, pero esos casos son los menos en los tiempos que corren. Los más son los "daños psicológicos" que, sintiéndolo mucho, me parecen de un orden por completo inferior a la vida del no nacido.
  • Violación: en los tiempos que corren, una mujer que ha sido violada puede tomarse la famosa píldora del día después, como de hecho hacen muchas adolescentes que no lo han sido. No deja de ser un método abortivo, pero me parece un mal menor impedir un embarazo que ha podido o no producirse en vez de abortar meses después.
  • Malformación del feto: moralmente, considero que el hombre no es quién para disponer de otra vida humana aunque sea imperfecta. No obstante, me parece que este supuesto es lo suficientemente dramático como para no atreverme a juzgarlo.

Creo que el aborto, por muy legal que sea, es una tragedia, y las tragedias es mejor prevenirlas que curarlas. Parece evidente que por mucha presunta formación sexual que se imparta en los institutos algo falla teniendo en cuenta la tasa de embarazos no deseados en adolescentes. Cuando hay demasiados abortos, existe un fracaso social, empezando por el mal uso o el desuso de los anticonceptivos. Por ahí habría que empezar. Lo que me parece inadmisible es que se haya acabado aceptando el aborto como un método anticonceptivo más. Se le podrán dar muchas vueltas, pero se está matando una vida humana, y de formas que nos escandalizarían si lo hicieran con animales (al niño se le descuartiza, literalmente; si tiene estómago, lea esto). Ojo, esto no quiere decir que no comprenda lo traumático de un embarazo no deseado en ciertas circunstancias, pero creo que hay alternativas que no pasan por acabar con la parte más indefensa del problema.

No puedo entender que formaciones políticas que sacan pecho por la ecología, por la abolición de las corridas de toros o por la prohibición de los abrigos de pieles, defiendan con igual ferocidad un extraño derecho contra natura. Menos aún entiendo que ante criminales de lesa humanidad, como el malhadado doctor Morín en Cataluña (que ha efectuado abortos de niños de más ocho meses entre otras barbaridades), esas mismas fuerzas estén más preocupadas por que no se "criminalice" a mujeres que van a declarar en calidad de testigos que de tener a un Mengele suelto. No sé dónde está el progresismo ni el avance social en esta postura.

Quiero creer que dentro de unos siglos, nuestros descendientes - los que queden - lo percibirán con los mismos sentimientos que nos producen a nosotros los sacrificios humanos de los aztecas, las hogueras de la inquisición o el exterminio de niños débiles en tiempos de Esparta.

jueves, marzo 13, 2008

Conduciendo por Sevilla

Preámbulo necesario

Entre los deportes de riesgo que podemos disfrutar los sevillanos sin pagar entrada hay dos al alcance de la gran mayoría de los ciudadanos: conducir o pasear por la muy mariana y muy leal ciudad de Sevilla. Ambos pueden disparar la adrenalina por igual, aunque hoy me dedicaré a analizar el primero de ellos.

Decía un filósofo griego que el hombre obra mal por ignorancia. Si el tráfico en Sevilla es un puro desastre y si como conductores podemos destrozarle los nervios al más templado, sin duda tenemos un problema educacional, atribuible a nuestras autoescuelas, a nuestro carácter o a la capa de ozono. Por tanto, y considerando la función de servicio público que estas páginas pretenden ofrecer, paso a enumerar una pequeña relación de sencillos consejos para que mis conciudadanos tomen buena nota y entre todos construyamos una ciudad más humana y habitable.

Nuestros amigos los carriles

Querido sevillano: a pesar de las creencias más extendidas, las rayitas discontinuas (o continuas) que se encuentran pintadas en el asfalto no son ningún motivo decorativo ni mensaje en Morse. Delimitan un espacio físico por donde es de suponer que usted debe discurrir mientras circula, a ser posible esforzándose en hacer coincidir el centro de su vehículo con el eje imaginario equidistante a las líneas de la derecha y la izquierda, o sea, para que usted lo entienda, por el medio del espacio de marras, que pasaremos a denominar carril. ¿Y cuál es el objeto de este sofisticado invento? Básicamente, que la vía permita circular a tantos vehículos como carriles haya en paralelo, sin estorbarse entre sí y, a ser posible, en velocidad creciente hacia la izquierda.

Ahora que ya lo sabe, comprenderá lo desagradable que es que usted conduzca haciendo caso omiso a lo que todos pagamos con nuestros impuestos, lo que el pintor ha pintado con amor a altas horas de la madrugada quitándose horas de sueño. Dígame pues: ¿por qué se empeña en conducir en zig zag?¿Qué placer encuentra en hacer pasar la línea entre las dos ruedas en vez de poner las ruedas entre las dos líneas? ¿Qué le he hace suponer que el resto del universo puede adivinar sus intenciones si no usa los intermitentes? ¿Por qué aparca en el carril de la derecha? ¿Por qué no pone los "warnings" cuando para a comprar el periódico? ¿Por qué escoge el carril de la izquierda para pasear y el de la derecha para adelantar? ¿Quién mató al Comendador?

Pues eso.

Esas luces de colores

Las farolas verdes de tres colores que hay en los cruces se llaman "semáforos". Tienen cinco posiciones que paso a explicar:

- Rojo: "no pasar. Quieto parao. "
- Verde: "adelante, pase usted. "
- Ámbar fijo: "cuidadín, me voy a poner en rojo. Si está lejos del cruce, vaya frenando."
- Ámbar intermitente: "estoy escacharrao o desconectado, o bien hay mal rollito en las proximidades. Precaución, amigo conductor."
- Apagado: "se ha ido la luz, no me hago responsable de lo que pase".

Desmontemos uno de los grandes mitos: no es preciso esperar diez segundos para arrancar después de que el semáforo cambie a verde. Palabrita del Niño Jesús. Entre otras cosas, porque los últimos de la fila se estresan y pasan el semáforo diez segundos después de que se haya puesto rojo, y así sucesivamente hasta el caos más absoluto. Es el efecto mariposa en escala local.

Tampoco es recomendable ir reduciendo la velocidad paulatinamente mientras se acerca al semáforo, salvo que sea un sádico confeso y le guste dejar al conductor que le sigue acordándose de toda su parentela mientras usted cruza despreocupadamente en rojo y él tiene que detenerse. El efecto se multiplica cuando la reducción de velocidad comienza justo cuando el semáforo ha cambiado a ámbar. Si usted es aficionado a estas prácticas antisociales no se sorprenda de que algún día le disparen por la espalda. Yo negaré haber estado allí.

Las rotondas no son cruces

Seguramente se habrá sentido justamente indignado cuando al ir a atravesar un cruce curiosamente redondo se ha encontrado con que algún avieso ingeniero del ayuntamiento ha colocado un obstáculo circular en el centro del mismo, rodeado por un bordillo y frecuentemente lleno de plantas y otros objetos decorativos. Pues voy a sentir mucho tener que decepcionarle: el cruce en cuestión no es tal y se llama "rotonda". Lo que el avieso ingeniero del ayuntamiento pretende es que usted la rodee en sentido contrario a las agujas del reloj y que, cuando haya decidido qué vía de las que confluyen en la mentada rotonda quiere tomar, utilice el intermitente y se incorpore a la misma. ¿Sencillo, verdad?

De todas las cosas que importan en una rotonda, la más notable es que, independientemente de lo gorda que sea la calle por la que viene o de su arrojo personal, usted no tiene la prioridad. ¿Por qué? Porque esa es la gracia, que la prioridad la tenga el que ya está dentro de la misma, y no el que llega. En conclusión: cuando llegue a un rotonda, párese a no ser que la encuentre vacía, por su bien y el de su aleta izquierda. Y no mire con esa cara de becerro al que le pite por saltarse el ceda al paso.

Sigamos eliminado leyendas urbanas. ¿Se debe señalizar para girar alrededor de la retorta? No. ¿Deben los otros conductores señalizar si su intención es seguir dando vueltas? No. ¿Debo señalizar si me voy a salir de la rotonda? Sí. ¿Debo señalizar si entro en la rotonda con la intención de seguir de frente? Sí, al salir, y además no puede entrar de frente sino rodeando la retorta. ¿Puedo hacer un escrito al ayuntamiento para que quite las rotondas y ponga semáforos? Puede, pero insista en que los sincronicen primero.

Las motitos

En el caso de conducir un ciclomotor la estadística dice que hay elevadas probabilidades de que no alcance unos mínimos de lectura comprensiva para poder entender mis consejos. Por ello, si usted conduce sin casco, si suele llevar en su moto a más de un pasajero, si carece de seguro, si hace caballitos o si estudió la ESO llame a algún adulto en posesión de todas sus facultades mentales para que le lea el resto del artículo y se lo explique despacito.

Dos de los grandes misterios de la civilización occidental son el "abrefácil" y que se pueda conducir una moto sin carnet. Si no fuera así, usted comprendería que existen algunas reglas de convivencia que procede respetar por su propia seguridad y la del resto de conciudadanos que no tienen la culpa de su indigencia intelectual. Como no puedo darle un curso acelerado de dos párrafos voy a proporcionarle algunos rápidos consejos a vuelapluma y, si me lo permite, le hablaré de tú para que sepa que me dirijo a usted:

- Cosas que no son carriles para motos: la línea discontinua que separa las líneas de coches; el espacio entre la fila de la derecha y el bordillo; el espacio a la izquierda de la fila de la izquierda; la acera ; los pasos de cebra.
- Cuándo conviene no pasar: si ves un semáforo en rojo, si ves una señal redonda roja con una raya horizontal blanca en el medio.
- Qué hacer si vas un poco pasadito: pídete un taxi con el dinero que sacas mangando móviles.

La educación, esa desconocida

La educación no es más que la interpretación laica de un sencillo principio: tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros, desde la consciencia de ser todos iguales en nuestra calidad de seres humanos (si procediere). Es un sencillo principio que tiene la facultad de hacer que la vida sea más agradable, menos hosca y más digna para todos.

Partiendo de esta idea, quizás convendría aclarar que, salvo que usted conduzca una ambulancia, un coche de bomberos o un patrullero, o bien tenga alguna urgencia médica, sus derechos y obligaciones en la carretera son idénticos a los del resto de la población. Por ejemplo: no hay ningún motivo por la que nadie deba cederle el paso cuando intenta incorporarse al tráfico o cambiar de carril. Si alguien (un poner, yo mismo) se detiene porque se apiada de su situación, dé las gracias: con un asentimiento de cabeza o un leve gesto displicente con la mano bastará. No sabe la cara de tonto que se le queda a uno cuando después de hacer un esfuerzo amistoso por mejorar la convivencia urbana el beneficiado resulta ser un gañán que se piensa que tiene más derechos que los demás. Recíprocamente, si ve a alguien que quiere incorporarse a una calle atascada, ¿qué le cuesta dejarle pasar, si usted está parado de todas formas? ¿Está estreñido o qué?

Otra cara de la misma moneda: pedir perdón cuando uno hace el tonto. Todos somos falibles, unos más que otros, así que si comete una estupidez que podría haber causado una desgracia, como por ejemplo su asesinato por parte de otro automovilista indignado con las autoescuelas de España, discúlpese. Resulta difícil asesinar a alguien que educadamente pide perdón.

Recuerde: con la educación se va a todas partes, aunque no conduzca ella.

martes, noviembre 20, 2007

Fascistas y antifascistas

Lo peor cuando el lenguaje se subvierte es que acaba afectando al pensamiento. En España hace ya tanto tiempo que se utiliza el epíteto "fascista" para cualquier cosa o persona que suene remotamente a derechas, que dudo mucho que signifique realmente nada salvo para definir a quien lo usa. Dicho de una forma sencilla: desconfío severamente de los que tienden a llamar "fascistas" a sus adversarios.

El fascismo europeo, como movimiento político, está tan muerto como quienes lo parieron y se enterraron con él, Mussolini y Hitler, o quienes los imitaron en cierta medida, como Franco. Muy resumidamente, podemos considerarlo como una "tercera vía" alternativa a la democracia liberal (por decadente) y al marxismo (negando la lucha de clases), con un fuerte componente nacionalista, populista, centralista y de culto al líder. Y, por ende, violento y represivo. El único equivalente español real sería Falange Española, pero Franco - que no era falangista sino militar - se encargó de manejarla a conciencia hasta reunificarla en la FE de las JONS con el carlismo, desprovista la una de sus vertientes más sociales y el otro de su monarquismo, pero con un líder único y plenipotenciario: él. Por tanto, el verdadero líder fascista en España habría sido José Antonio, pero uno de los muchos golpes de suerte del "Generalísimo" lo quitó del medio; aunque a la vista de lo que vino después, no habría tenido grandes problemas en hacerlo él mismo por la buenas o por las malas.

Toda esta perorata viene a que en España estrictamente sólo lo que queda de Falange y algunos nostálgicos del anterior Régimen podrían calificarse como fascistas. Incluso partidos de lo que podría considerarse extrema derecha, como Democracia Nacional, tienen muy poco de fascista. Básicamente su ideario se centra en el control de la inmigración, y no es que estén en contra, sino a favor de un modelo como el alemán de los años 60: sólo con contrato de trabajo. Todo ello desde una españolidad sin complejos y curiosamente, con un posicionamiento "antiglobalización" sustentado en que sólo el estado-nación tiene aún fuerza para oponerse al capitalismo (lo cual no deja de tener cierta lógica). Para los más curiosos, ahí tienen el programa.

Lo que me llama más la atención es la proliferación de grupos "antifascistas", ya que el número de "fascistas" es demasiado reducido para justificarlos. Y a mí es que me parece que tienen una empanada mental muy seria, que lo mismo vale para un roto que para un descosido: quemar retratos del Rey, endiñarle a los polis, destrozar mobiliario urbano, tirar huevos a las procesiones, romper cristales de la Complutense, hacer de "okupas" o ir a darse de leches con los skins de derechas. En las manifestaciones de repulsa por el asesinato reciente de uno de ellos en Madrid, me fijé en las pancartas que portaban y eran básicamente contra Aznar y contra el ejército (¿?). Así que habrá que deducir que su sentido del antifascismo es un tanto peculiar. Lo cual no sería muy alarmante si no fueran tan violentos como los "fascistas" a quienes presuntamente se oponen y no estuvieran moralmente respaldados por la izquierda con escaños en el Congreso. Sobre todo esto último.

miércoles, julio 25, 2007

Lo de "El Jueves"

Supongo que decepcionaría a mis tres lectores si no dedicara un articulito a la polémica de este verano. Me he tomado la molestia de buscar la portada de marras por si alguno de ellos no ha tenido oportunidad de disfrutar de su fino humor y de su innegable calidad artística. Dicho lo cual, me gustaría plantear la pregunta del millón: "qui prodest?", o sea, ¿a quién beneficia?, o sea, ¿a quién perjudica?

Los autores han declarado ante el juez que sólo pretendían hacer una crítica a la subvención de 2.500 euros de ZP sin tener en cuenta los ingresos de los padres y para ello han elegido a la pareja española más representativa. El pequeño detalle es que lo ofensivo del "chiste" es la frase "si te quedas embarazada esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida". Luego cabe deducir que a los "humoristas" se la suda ampliamente la subvención pero bastante menos dar una buena perdigonada - la enésima en los tiempos que corren - a la Monarquía. Y si a alguien le quedan dudas, les propongo que consulten la charla con el dibujante en elmundo.es y saquen conclusiones.

La diligente actuación de Del Olmo a instancias de la Fiscalía puede ser intachable jurídicamente, dado que las injurias a la Jefatura del Estado están tipificadas penalmente. Claro está que el efecto ha sido justo el contrario de un castigo: publicidad extra, victimizar al presunto delincuente y culpabilizar a las víctimas, que en este caso además no tienen oportunidad de defenderse por la propia naturaleza de su cargo. Una jugada redonda para todo el mundo excepto para los únicos perjudicados reales (nunca mejor dicho). Dicho lo cual, proclamo: creo que hoy día secuestrar un medio de comunicación por una viñeta de mal gusto es bastante excesivo. Puestos a injuriar, se me ocurren otros bastante peores y el límite de la libertad de expresión es tan difuso que más vale pecar por exceso.

Como era de esperar, todo el republicanismo militante de Internet se ha apresurado a salir en defensa de quien menos la necesita, que es "El Jueves", aprovechando para descargar toda su ira antiborbónica, así que están más felices que un pipí. Y no es que me parezca mal que la gente sea republicana, lo que realmente me subleva es que se opine desde la ignorancia más aterradora y encima pontificando. Leyendo a muchos de ellos diríase que la Constitución debieron de hacerla en Finlandia y votarla en Bosnia Herzegovina, y además desconocen su contenido. Ni existió la Transición, ni el referéndum del 77, ni el 23-F, ni nada. El Rey, por lo visto, viene directamente desde el franquismo sin pasar por lavandería, y en cuanto a sus deberes, parece que estos no consisten en otra cosa que matar osos ex-soviéticos (cosa que por otra parte es una leyenda urbana desmentida por el propio gobierno ruso), pasear en el Fortuna y enriquecerse. Lo de los Príncipes se ve que no llega ni siquiera a eso. O sea, al final todo es un poquito más de lo mismo: nada ha habido de democrático en España desde el 18 de julio de 1936. Esto es como la "lluvia fina" de Aznar pero de otra forma, a la que están contribuyendo conscientemente los partidos de izquierda, los periféricos y buena parte de su masa social: cuestionar el ordenamiento actual por la vía de negar legitimidad a la Transición sustituyéndola por una adoración boba y acrítica a la República del 31, que es en sí la clara demostración que de buenas intenciones está el infierno lleno.

Si yo fuera el Príncipe, creo que exigiría al gobierno de turno - cuando le toque - la convocatoria inmediata de un referéndum sobre la forma de Estado. Puede que lo gane o puede que no. Pero creo que no hay compensación posible por los ataques personales que van a sufrir él y su familia, por muy bien que desempeñe sus obligaciones. Poca gente quedará entonces que las conozca ni que se tome la molestia de saberlas. Le sugiero que coja a su mujer y a sus hijas y haga una vida normal, no creo que tengan problemas ni les falten recursos para hacerlo. Y entonces nos daremos el gustazo de tener de Jefe de lo que quede del Estado a gente como Acebes o Pepe Blanco, o dependiendo de la bisagra electoral de turno, hasta un Carod Rovira, muy democráticamente elegidos desde una lista cerrada impuesta por una oligarquía de partidos que lo único que ha demostrado de unos años a esta parte es fidelidad a sus propios y cambiantes intereses.

P.D: si quieren algo bastante más fuerte que lo de "El Jueves", consulten el blog de Iñaki Anasagasti. No dirán que no les doy para elegir.

P.D: respecto a los 2.500 euros de marras, preferiría una rebaja del IRPF o que aumentaran la baja por maternidad unos cuantos meses. Hablo como futuro beneficiario de la ayuda. Creo que es una medida efectista y que tiene que ver más con el interés electoral que con una natalidad que a base de inmigración ya no necesitamos aumentar.

jueves, noviembre 18, 2004

Aullidos de mono

Cualquiera que viera el partido España-Inglaterra de ayer se percataría de ciertos ruidos selváticos proferidos por un sector del público cada vez que los jugadores ingleses de color (de color negro) cogían el balón. No es ninguna novedad, ni en ese estadio, ni en España ni en otros muchos estadios de Europa, pero reconozco que no deja de sorprenderme. Esa misma gente que aúlla al contrario tiene jugadores negros en sus equipos a los que, por motivos evidentes, permite evolucionar por el campo en perfecto silencio o con admiración incontenible en ciertos casos.

Asumamos que la inteligencia de la masa es la resta aritmética de la todos los que la componen. Aún así debemos reconocer que tenemos un buen puñado de gilipollas llenando nuestros estadios. Lo cual ya lo sabíamos, pero duele comprobar que el problema no mejora. El fútbol es así, dicen en estos casos.

Por cierto, a ver si nos aprendemos alguna canción con letra para cantar en los partidos, que somos la vergüenza de la FIFA. No salimos del O-E-O-EO-EO-EEEEEEE, QUE VI-VA-ES-PA-ÑAAA y del CHUN-DA-CHUN-DA-TA-CHUN-DA-CHUNDA-CHUNDA en el himno, que manda narices la cosa. Panda becerros.