Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

sábado, septiembre 25, 2010

Consejos para mí mismo con veinte años menos

Con motivo de mi cuarenta cumpleaños, y con todo cariño para el que fuiste, que era yo.

- La parte de la inteligencia que realmente importa es que la que te ayuda a ser feliz.
- Lo profundo suele manifestarse con suavidad y lo efímero con intensidad.
- La única forma realista de mejorar el mundo es perfeccionarse uno mismo.
- A veces, los amigos se marchan.
- Mantén una saludable distancia con tus ideas y tus creencias, con los años tendrás otras.
- La sinceridad a la larga siempre es rentable.
- El verdadero espejo del alma son los ojos.
- La amistad no cumple la propiedad asociativa.
- No dramatices ni te tomes demasiado en serio.
- La gente cambia y tú también. A veces, a peor.
- Por desgracia, la experiencia es una virtud que sólo se valora a medida que se tiene.
- Finalmente: evita dar consejos.

lunes, febrero 09, 2009

Kafka y Endesa II

Mi consumo eléctrico es excesivo y no sé muy bien por qué. No, no es el lío de las facturas que está ahora en los medios, hablo de los kwh de mi contador. Tras solicitar a Endesa que vinieran a calibrarlo, estando por lo visto correcto, y después de una batería de consultas a todos los conocidos sobre su factura de la luz, llego a la conclusión de que el problema parece estar en mi termo eléctrico,  ya viejecito, y empiezo a buscar alternativas. Me meto en la web de Endesa Online para informarme sobre la

TARIFA AHORRO (ANTES NOCTURNA)

Después de unos agradables minutos de "Tomorrow" (la canción de "Annie") y locuciones "Estamos a punto de atenderle, no cuelgue y siga dejando pelas en la hucha", se pone una amable señorita que, tras escucharme cinco segundos, me dice que me va a pasar con el servicio de asesoramiento. Más "Tomorrow" y más locuciones durante muchos minutos cada vez menos agradables, así que cuelgo.

Busco en la web de Endesa y llamo directamente al servicio de asesoramiento. Según lo previsto, otra vez la canción "Tomorrow" y una locución nueva donde se me anuncia que me van a nombrar cliente del año. Como tengo tiempo para pensar, caigo en la cuenta de que "Tomorrow" no esta ahí por casualidad, sino que es un slogan, una declaración de intenciones, la constatación de un hecho consumado que decido no asumir. Así que espero y espero y espero y espero y finalmente me atiende otra señorita.

- ¿Me dice su nombre?
- Jose Antonio y tal y tal.
- ¿Su DNI?
- (le digo el DNI)
- (me lo repite equivocado)
- (le repito el DNI)
- Señor Antonio ...
- No, Antonio no, Jose Antonio.
- ... Sí, eso. ¿En qué puedo ayudarle)
(¿Tengo que contarle mi vida antes de que decida ayudarme?)
- Quiero información sobre la tarifa nocturna.
- Nosotros no tenemos tarifa nocturna.
(¿Ein? ¿Lo cualo? Si un enlace fuera un palo de golf, le daría con TARIFA AHORRO (ANTES NOCTURNA) en la cabeza).
- Sí que la tienen, se llama "tarifa ahorro".
- Usted ya la tiene, le estamos descontando el 2%.
(Ay, ay, me ha tocado la lista de su promoción, lo estoy viendo ...)
- No, no la tengo, le hablo de la TARIFA AHORRO (ANTES NOCTURNA), la tienen en su página web.
- Ah, esa tarifa debe ser de Sevillana. Está en la web de Sevillana, ¿no?
- NO. En su web, la de Endesa. ¿Ustedes son Endesa?
- Sí. No.
- Vamos a ver, he llamado al número que viene en la web de Endesa precisamente para este tipo de consultas y la tarifa viene ahí.
- (Teclea. La encuentra. Se pone a leérmela en voz alta como si yo no la hubiera leído antes).
- Que sí, que yo también se leer.
- Un momento, por favor.

Vuelvo a escuchar la canción de "Tomorrow". Me están dando unas ganas enormes de entrar en un orfanato y emprenderla a escobazos con el personal (para los que no pillen el chiste por favor se informen del argumento de "Annie"). Sale una nueva locución diciendo que aparte de nombrarme cliente del año me van a mandar un pin conmemorativo a mi casa. Pasan los minutos. Vuelve la ton... digo la amable señorita.

- Eeeh, hola, le confirmo que nosotros no tenemos esa tarifa. Tiene usted que pasarse a la empresa distribuidora (Sevillana), cambiar el contrato, y después volver con Endesa.
- ¿Lo qué?
- Sí, nosotros no tenemos esa tarifa.
- Pero vamos a ver,  ¡¡¡SI ESTÁ EN SU WEB!!!
- Ya, pero no la tenemos.
- ¿Me está usted diciendo que tengo que volver con Sevillana - de donde por cierto no me fui yo sino que me cambiaron ustedes automáticamente cuando crearon Endesa Energía -, darme de alta en la "tarifa ahorro" y después volver con ustedes?
- Eso es.
- ¿PERO POR QUÉ TIENEN LA TARIFA EN SU WEB?
- Pues porque Sevillana es del grupo Endesa.
- Y si no tienen esa tarifa, ¿cómo es posible que yéndome y volviendo sí la tengan?
- Nosotros le conservamos al cliente lo que tenga con su distribuidora local.
- (¿Me puede dar una dirección para mandarles una carta bomba?) Muchas gracias, muy amable.
- Buenas noches. Gracias por llamar a Endesa.

Me meto en la ¿¿¿web??? de Sevillana. Busco un centro de atención al usuario y me encuentro con lo siguiente. Si en el mundo no existiera otra referencia a estas oficinas que su propia web, a ver quién tendría ohmios de contactar con ellos. Probablemente la debió de hacer el hermano de Annie. Más probablemente, esta web está obsoleta y a nadie le ha dado por borrarla.

Cuando en la prensa económica lean lo de la baja productividad de las empresas españolas, espero que vayan haciéndose ya a la idea de lo que quieren decir. A ver si nos anexiona Portugal.

domingo, diciembre 07, 2008

Navidad

Un Belén de plástico en casa de mi tía.
Una canción de Miliki.
Las luces intermitentes de un abeto de mentira.
Las muñecas de Famosa.
El insomnio de tantas noches de Reyes.
Los alfajores, siempre en el fondo de la caja.
El "Lumirama" de mi prima.
Los ensayos de la Misa del Gallo con el coro de mi parroquia.
Ciertos pasajes del "Mesías" de Händel.
"El lobo", qué gran turrón.
La historia de un capitán de madera.

James Stewart, un ángel que gana sus alas y un inspector de Hacienda que pone unos dólares en una cesta y se une a un villancico.
La siesta de mi abuelo tras la comida de Navidad.
Los ojos de Lucía en su primera Cabalgata de Reyes.
Frank Sinatra cantando "Hark the herald angel ..."
Un teatro de colegio y las flautas del "Niño Manuelito".
Los villancicos de las niñas de la Sagrada Familia.
Un disfraz de pastor y una jarrita de miel.
Seis "Airgam Boys". Un tren minero.
La carta a los Reyes Magos dictada por mi hija de tres años: "Queridos Reyes Magos, amigos Reyes: queremos chucherías los cuatro".
Los programas especiales de "Martes y trece".
Cierta melancolía indefinible de aquello que fuimos y no se ha ido del todo.
Dos semanas de vacaciones.
Una luz peculiar.
Los regalos furtivamente espiados en el altillo del corredor.
Mis padres.
Mis hijas.
Cierta paz interior.

Navidad.

Al cabo, un niño que nace y otro que se resiste a morir.

Felices Pascuas a todos.

lunes, julio 14, 2008

Kafka y Endesa

Nota del autor: lo que a continuación se relata no está basado en hechos reales; son hechos reales.

Repasando las cuentas del mes en mi banco, me encuentro con que me ha llegado la factura de la luz. Dado que estoy suscrito al servicio e-factura de Endesa, me extraña que no me haya llegado aviso por correo electrónico, así que entro en www.endesaonline.com y me encuentro con un aviso de bienvenida que me indica que no hay contrato asociado a mi usuario (¿?).

Me fastidia el tema porque quería saber cuánto me ha subido la luz después de las últimas medidas de este nuestro gobierno patriótico, así que llamo al número de atención al cliente de Endesa online. Me sale una locución y después silencio, la nada absoluta, el vacío cósmico. Lo intento dos veces más y lo dejo por imposible. Pruebo de nuevo dos días más tarde y esta vez me coge el teléfono una amable señorita (a partir de ahora, pondré E. para Endesa y P. para Protestón, o sea, yo).

P.- Mi usuario de Endesa online no tiene contrato asociado. No puedo ver mis facturas y no me las mandan ya en papel.
E.- Deme el D.N.I (...) Yo lo veo bien.
P.- Mire otra vez.
E.- Sí, parece ser que es cierto. Vamos a asociarle su contrato a su usuario. Deme su número de contrato y el número de la última factura.
P.- (...) Pero si le estoy diciendo que no puedo ver mis facturas, ¿cómo quiere que le dé nada de lo que me pide?
E.- (...) Lleva razón. ¿Me da su D.N.I? (ya van dos)
P.- Mi D.N.I. es el mismo de antes (se lo doy).
E.- ¿Me da su número de contrato?
P.- ¿Pero cómo le explico que no puedo darle nada porque no tengo la factura?
E.- Ah, lleva razón. Pues va a tener usted que llamar a Endesa para que le den esos datos.
P.- ¿Pero no estoy llamando a Endesa online? ¿No pueden sacar esa información ustedes?
E.- No, llame a este número (me da otro número).

Llamo al otro número.

E.- Tots (...) trucada (...) sis plau (...)

Como no entiendo el catalán más allá de las canciones de Serrat, deduzco que no me pueden atender pero como se queda callado no sé si es una locución o un nota.

P.- Manda cojones ... (un minuto de silencio) ¿Oiga?
E.- ¿Sí?
P.- Ah, que no es una locución. Me pasa que ...
E.- Ahora no podemos atenderle (me habla con un tono poco agradable). Deme su teléfono.
P.- ¿Pero si se lo doy me van a llamar?
E.- (10 segundos de silencio) No lo sé, yo sólo estoy aquí cogiendo números de teléfono.
P.- ¿Pero para qué lo quieren?
E.- No lo sé.

Me despido aturdido, anonadado, cautivo y desarmado, pero me rehago y vuelvo a llamar al mismo número. Esta vez me atienden en castellano.

P.- Me mandan llamar aquí desde Endesa online para que me den mi número de contrato.
E.- Deme su D.N.I (tercera vez). Un momento (...) Usted no es cliente.
P.- ¿Pero cómo que no soy cliente? ¿No estoy llamando a Endesa?
E.- Bueno, sí pero no. Esto es Fecsa Endesa. ¿Usted dónde vive?
P.- En Sevilla.
E.- Pues entonces tiene que llamar a Sevillana Endesa (me da un número).

Llamo a Sevillana Endesa. Me sale una locución rarísima con acento de no sé qué país ignoto avisándome de una avería por la zona y que espere si se trata de otro asunto. Espero. Me cogen el teléfono. Les explico lo que me pasa.

P.- ¿Me da su D.N.I.? (ya van cuatro). Sí, a ver, su número de contrato es (... ) y su última factura es (...)
E.- Muchas gracias.

Para ahorrar teléfono, decido dar de alta el contrato yo mismo en Endesa online. Para mí sorpresa, la web me dice que no es un contrato de Sevillana Endesa (¿¿¿¿¿¿???????). Llamo a atención al cliente de Endesa online.

P.- Que me pasa esto y esto y esto y esto y esto y esto. No consigo dar de alta el número de contrato que me han dado en Sevillana.
E.- ¿Me puede dar su D.N.I? (y ya van ... ¡premio!) Sí, a ver ... Este contrato ya no es válido.
P.- ¿Pero cómo no va a ser válido si me acaban de cobrar 130 euros de luz?
E.- Ya, es que a partir de ahora va a tener contrato con Endesa noséqué.
P.- ¿Y no estaría bien que yo me enterara?
E.- No se preocupe, le llegará una copia por correo.

¿Continuará? ¿Es un complot de Miguel Sebastián para que no me entere de la subida? ¿Aparece Frodo en algún momento? ¿Quiénes somos, de dónde venimos?

P.D: no querría dar yo una mala imagen de Endesa, su web funciona perfectamente; de hecho, si pican en acceso de clientes en www.endesa.com verán dónde le sale el desplegable asociado. Sólo es una cuestión de maña y tiempo el conseguir acertar (el objetivo es alcanzar lo señalado por la flecha azul superior partiendo de la posición de la flecha azul inferior y con el botón derecho del ratón pulsado).

martes, marzo 13, 2007

Coll

Uno de los mejores programas de la televisión actual que conozco lo emite Canal + (sí, la misma emisora, el mismo hotel y el mismo día que el concierto de Rod Stewart) y se llama "Epílogo". Se trata de entrevistar a alguien famoso de una cierta edad y emitirla después de su muerte. Al invitado se le pregunta como si ya estuviera muerto y éste responde sabiendo que cuando el programa se vea, de hecho, lo estará. Las entrevistas son sosegadas, largas, profundas y con voz en off, es decir, no se ve al entrevistador. No hay decorado, sólo el invitado sentado en una silla con una puerta abierta al fondo.

Es curiosa la fuerza televisiva que puede tener algo tan simple y tan barato como la palabra cuando lo que se cuenta es interesante. La semana pasada Canal + emitió la entrevista con Jose Luis Coll. No me sorprendió casi nada de lo que escuché: el testimonio de un hombre inteligente, de izquierdas, pesimista, íntegro, dolido con las decepciones personales que había tenido, triste y lúcido. Adoraba a Tip, a quien consideraba aún más Tip cuando no estaba actuando, aunque reconoció que llevaban dos años distanciados cuando éste murió, por culpa/causa de Luis del Olmo (el distanciamiento, digo). Describió una infancia extraña, huérfano de padre, madre exiliada (pero ya bastante despegada antes de irse), y una juventud de muchas estrecheces. Declaró que si le dieran la oportunidad eligiría no volver a vivir: "esta mano, yo paso".

Aunque negó que detrás de todo cómico deba haber grandes tristezas, el caso es que él sí las tenía. La frase que más me dió que pensar era que la felicidad absoluta no sólo no existe sino que no es recomendable, porque revelaría incapacidad para sufrir con las desgracias ajenas. Lo que me fastidia es tener que abonarme a un canal de pago para poder comprobar que existe vida inteligente en este planeta.

Un buen hombre triste. Espero que lo esté pasando mejor ahora con Tip, en una nube o donde les haya tocado montar la timba. Un abrazo a los dos. Os he querido mucho.

lunes, julio 31, 2006

El bien absoluto

El bien absoluto existe y vive en mi casa. Me despierta todas las mañanas y me fastidia las siestas. Pero no se lo tengo en cuenta. No habla con palabras pero lo dice todo con los ojos. Y en esos ojos no hay pasado, ni futuro; no hay intención, ni prejuicios, ni interés. Sólo hay un presente continuo, un mensaje simple pero claro: "me alegro de verte, quédate conmigo ahora". Cualquier padre (léase como género neutro) me entenderá.

Jesucristo, que sabía muy bien lo que se decía, nos pidió que fuéramos como niños, porque el cristianismo bien entendido no es más que empeñarse en ver el mundo con ojos limpios. Pero si en algo es anticristiana esta sociedad, en algo profundo y cierto, es por ser una enemiga feroz de la infancia. Matamos a los niños antes de que nazcan y lo llamamos un derecho. Y cuando ya están en el mundo, nos esforzamos en arrebatarles lo único que tienen, que es la inocencia. Dice Serrat que los hijos cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, nuestros rencores y nuestro porvenir. Y que por eso nos parecen que son de goma. Los hacemos egoístas, crueles, competitivos y caprichosos. Les hacemos confundir el valor con el precio. Los breamos a programas infames que nada tienen de infantiles. Nos aplicamos, en fin, en convertirlos en adultos enanos. Y luego nos sorprendemos del resultado.

A fin de cuentas, educar no es más que despertarlos de la inocencia a la conciencia. Suavemente, sin prisas pero sin pausa. Lástima tener que hacerlo a contracorriente de un río turbio.

Espero no fallarte, Lucía.