lunes, julio 31, 2006

El bien absoluto

El bien absoluto existe y vive en mi casa. Me despierta todas las mañanas y me fastidia las siestas. Pero no se lo tengo en cuenta. No habla con palabras pero lo dice todo con los ojos. Y en esos ojos no hay pasado, ni futuro; no hay intención, ni prejuicios, ni interés. Sólo hay un presente continuo, un mensaje simple pero claro: "me alegro de verte, quédate conmigo ahora". Cualquier padre (léase como género neutro) me entenderá.

Jesucristo, que sabía muy bien lo que se decía, nos pidió que fuéramos como niños, porque el cristianismo bien entendido no es más que empeñarse en ver el mundo con ojos limpios. Pero si en algo es anticristiana esta sociedad, en algo profundo y cierto, es por ser una enemiga feroz de la infancia. Matamos a los niños antes de que nazcan y lo llamamos un derecho. Y cuando ya están en el mundo, nos esforzamos en arrebatarles lo único que tienen, que es la inocencia. Dice Serrat que los hijos cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, nuestros rencores y nuestro porvenir. Y que por eso nos parecen que son de goma. Los hacemos egoístas, crueles, competitivos y caprichosos. Les hacemos confundir el valor con el precio. Los breamos a programas infames que nada tienen de infantiles. Nos aplicamos, en fin, en convertirlos en adultos enanos. Y luego nos sorprendemos del resultado.

A fin de cuentas, educar no es más que despertarlos de la inocencia a la conciencia. Suavemente, sin prisas pero sin pausa. Lástima tener que hacerlo a contracorriente de un río turbio.

Espero no fallarte, Lucía.

miércoles, junio 14, 2006

Las del manojo de rosas


En España nos gusta más un síndrome de Estocolmo que a Willy Fog un abono-transporte. Como no teníamos bastante con el proceso de "paz" en boca de demasiado lelo, aparecen nuestras sufridas y solidarias actrices de la cosa pública, rosita va, rosita viene. Ayer tocaban pegatinas contra la guerra (¿qué guerra? Coño, la única que ha habido después de la Incivil Española) y banderitas gallegas para que "nunca mais" volvieran Aznar ni sus secuaces. Hoy, el turno es para las rosas blancas de paz.

Oyes, que me parece bien, chicas, mu divino de la muerte. Pero ya que os habéis tomado la molestia, id a repartirlas a las herriko tabernas, a algún batzoki o a la alegre muchachada que revienta democráticamente los mítines a los fascistas que no quieren el Estatut, a Cataluña y a su presi. Guardad alguna para Txapote, ese que se descojona de los tribunales españoles, y mandad una docena a los valientes gudaris de la yihad internacional que se cargan iraquíes de cincuenta en cincuenta (si ya de paso os sabéis la dirección de alguno de ellos, hacédsela llegar a la USS Navy que se las envían a domicilio a portes pagados y elevadas velocidades; a la marina israelí, no, que andan últimamente con el gatillo fácil, el punto de mira desviado y reblandecida la sesera, haciendo amigos y el agosto del negocio funerario). Ya puestos, se han echado en falta unos cuantos ramos en todos los festivales de San Sebastián donde no habéis dicho ni mú, joías, mientras los de un bando atacaban al otro alevosamente por el método de saltar por los aires en cachitos y manchar el acerado, los muy joputas incívicos.

Si después del reparto os queda alguna, se la podéis regalar al egregio intelectual que atiende por Boris Izaguirre para que siga dando lecciones de democracia a los malos desde la tertulia de la igualmente tolerante, abierta y solidaria Gemma Nierga (ay, aquél discurso inolvidable en la muerte de Ernest Lluch).

Y las que sobren, os las metéis por do más pecado hay. Con espinas, a ser posible. Sin acritud, eh, que yo no digo que no haya que negociar, a las pruebas me remito (miren la fecha y admírense de mis dotes adivinatorias). Pero lo vuestro no es que no tenga nombre, es que lo tiene y es un huevo de feo.

Bonitas todas.

P.D: lo que menos os perdono, a vosotras y vuestra panda, es que cada vez escribo más parecido a un tertuliano de la COPE y eso sí que no, que uno tiene un nombre y un prestigio que conservar.

lunes, mayo 22, 2006

Al menos ganamos la UEFA

Reconozco que me sorprendí un poco a mí mismo, pero cuando Campbell le metió el 0-1 al Barcelona en la final de la Champions grité "¡gol!". Mi mujer me miró extrañada y a mí me sirvió para darme cuenta que me era absolutamente indiferente quién ganara la Champions. Así que debo decirles a todos los nacionalistas catalanes, empezando por el presidente del club que es más que un club (y tanto que lo es, ahora es una franquicia de ERC), que van por el buen camino.

No soy un apasionado del fútbol, sigo al Celta de Vigo y veo las finales de las competiciones europeas si hay equipos españoles, y la Eurocopa o el Mundial hasta que nos eliminan en cuartos. No sé exactamente lo que aplicaría a la final de la champiñón lí 2006, pues lo cierto es que se trataba de un equipo inglés y otro catalán.

Habrá quien argumente que una liga de clubs no es más que eso, y que con llevar los colores del equipo es suficiente. Estoy de acuerdo, pero alguien debería explicar entonces qué pintaban todas esas banderas "esteladas" (senyeras con estrella independentista), o sea, una manifestación nacional-catalana en toda regla, así como los dichosos cartelitos de "Catalonia is not Spain". Por si había dudas, aparte de la mejicana, la camerunesa, la brasileña, etc., la "estelada" fue la única que los (pocos) jugadores presuntamente españoles del Barcelona pasearon en la celebración subsiguiente ante la mirada patriarcal de Maragall, Zapatero y el capullo de Laporta, y la no tan patriarcal - supongo - de los Reyes de España.

Que sí, que los clubes modernos son como la ONU, y sólo tienen de español la sede social , pero para despertar cierta simpatía fuera de sus terruños tienen que poner un poquito de su parte. Vamos, que llevarse disgustos con el club de tus amores es como llevárselo por la cuenta de resultados de Nixdorf o Coca-Cola sin ser accionista. Aún así, no entiendo que el BarÇa siga teniendo tantos aficionados en el resto de España.

Así que espero sinceramente que el Sevilla gane la Supercopa. Para que algo quede en casa, digo.

viernes, abril 21, 2006

La España plural

Entre sus muchas virtudes como político de altura, una de las más llamativas de ZP es la de enredar con las palabras para obtener expresiones que suenan bien y no dicen nada a poco que se rasque la superficie, o bien significan lo contrario de lo que aparentan. Por ejemplo:

España plural = país compuesto por las regiones, nacionalidades, realidades
nacionales, naciones y patios de vecino de España = España confederal
Yo al principio pensaba seriamente que ZP o era tonto o estaba tan maniatado por los partidos nacionalistas (incluído el PSC) que para mantener a flote la legislatura comulgaba con la ruedas de molino que hubiere menester con tal de seguir en La Moncloa. Bueno, pues me equivoqué, lo admito: ZP es muy listo y simplemente cree en lo que hace; y lo que hace es remodelar el estado sin tocar la Constitución utilizando a las autonomías y construir un escenario donde el PP se vea obligado a ganar las elecciones (cualesquiera) por mayoría absoluta si quiere gobernar. El plan es bueno de cojones, siempre y cuando uno esté de acuerdo con el modelo de estado que se apunta en lontananza y con que el PP no vuelva al poder per saeculam saeculorum. Lo más divertido es que estoy convencido de que el concepto de España del 80% de los españoles se parece mucho más al del PP que al de este PSOE - el que gobierna - pero a ver quién le pone el cascabel al gato.

Obsérvese la jugada: si usted no tiene mayoría absoluta en el congreso pero consigue que todos los demás partidos (los tontos útiles de IU más partidos nacionalisas o regionalistas de toda laya) tomen conciencia de un único enemigo común (el PP), no sólo logra que los de este partido se queden fuera de juego, sino que encima aparezcan como los intolerantes, los marginados y los reaccionarios que no quieren unirse al consenso. Lo único que hay que hacer es dar a cada uno lo que pide en la medida justa para que el frente se mantenga. Como dijo Groucho Marx: "Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros". Y si encima el adversario no anda lo que se dice muy fino, miel sobre hojuelas.

Lo que no hay que olvidar es que el modelo de estado propuesto por ZP no es más que el famoso federalismo asimétrico del que hablaba Maragall - que es una especie de confederalismo -, y puede que lo mejor para España habría sido asumirlo desde el principio de la Transición. Dos regiones diferentes (País Vasco y Cataluña), y las demás iguales: la España de dos velocidades, si se quiere, pero habríamos evitado esta carrera hacia ninguna parte en la que estamos inmersos; porque no se puede ni se trata de satisfacer presuntas reivindicaciones históricas, es que lo que caracteriza el nacionalismo es la necesidad de la diferencia.

Todo lo demás gira en torno a este cambio encubierto, con las cortinas de humo que sean procedentes en cada momento. Al engendro estatutario catalán ha seguido sin solución de continuidad el alto el fuego de ETA y obsérvese como casi sin darnos cuenta estamos en pleno proceso de paz (ergo estábamos en guerra): el Ibarretxe nerviosito, Otegi de prima donna, curas irlandeses mediando, el PSE firmando documentos conjuntos con Batasuna y el ámbito vasco de decisión por aquí y por allá. Dicho de otra manera: ¿ETA llevaba razón entonces? ¿Va a conseguir dejando de matar lo que no conseguía asesinando? ¿Por qué negociar el fin de ETA (cosa loable) está vinculado desde el principio con este batiburrillo de mesas a varias bandas donde están volviendo a aflorar todas las vergüenzas del plan Ibarretxe pero esta vez con la bendición general a excepción del PP, la AVT y los excomulgados del PSE (Rosa Díez, Gotzone Mora y cia)? Pues ya nos han colado el balón por la escuadra.

Para rematar la jugada, los padres insignes del futuro estatuto andaluz (PSOE e IU) nos declaran "realidad nacional". ¿Para satisfacer alguna demanda perentoria de los andaluces? No, para que diluyéndonos en palabros - marca de la casa - el estatuto catalán pase más desapercibido. La diferencia es que cualquiera con dos dedos de frente sabe que los andaluces no vamos a dar la tabarra nunca aunque nuestro estatuto dijera que somos una república independiente, pero los catalanes se bastan y se sobran con la mitad de lo que llevan en el suyo para mangonear en su política y la del resto de España. Preparémonos, porque si Andalucía es una realidad nacional detrás vendrán todas las demás, excepto quizás Madrid, que ni tiene historia ni tiene ná e igual se declara reino taifa.

Y de propina, enredamos un poco con lo del republicanismo cívico, las comparaciones entre el 31 y el 77, la des-memoria histórica, le damos la patadita lateral a Bono, excavamos otro poquito por la cunetas, dejamos que Guerra ladre para que parezca que hay pluralismo en al partido (aunque luego se baje los pantalones en el Congreso) y ya tenemos la foto completa. El príncipe Felipe que se vaya preparando unas oposiciones, al paso que vamos.

Maquiavelismo del bueno. Y ganando en el último minuto y de penalty. Qué monstruo de tío. Cada vez se parece más a Rubalcaba.

P.D: ayer, en uno de esos actos de onanismo político llamados mítines, nuestro amigo del ansia infinita de paz y del republicanismo cívico proclamó que la derecha - si vuelve a gobernar antes del 2040 - se cuidará mucho de derogar las benignas leyes de la izquierda (él) y volver a subir el caballo de Franco al pedestal (sutil asociación de ideas, aparte de lanzada a moro muerto). Añadió que, por si no nos habíamos dado cuenta, ahora España es un país donde cabemos todos y donde todas las ideas se respetan (no como en la anterior legislatura, que salía uno a manifestarse contra la guerra de Irak y venían los grises y te fusilaban). Bueno, siendo así, si Franco volviera al pedestal no debería molestarle, por ponerle collar al oxímoron.
Y desde la república independiente de Catalonia, el mòlt honorable nos sale con que el estatuto es un pacto entre la soberanía española y la catalana. Pero tranquilos todos, que es constitucional al ciento por ciento.

viernes, febrero 17, 2006

La guerrita civil

La guerrita civil empezó entre el 11-M y el 14-M de 2004. Cierto es que las cosas ya venían mal dadas desde la segunda mitad de la anterior legislatura, pero toda Revolución de Asturias precisa de su 18 de Julio para que lo larvado salga a la superficie. Cerca de doscientos muertos lo certificarían si pudieran.

En aquellos cuatro días de la infamia, PP o PSOE , o ambos, incurrieron en un conjunto de errores o de decisiones simplemente malvadas que cortaron de raíz cualquier posibilidad de acercamiento a corto plazo. Como ya expliqué en extenso en "¿Quién ha sido? (1 y 2)" sólo hay tres tesis posibles para lo que ocurrió: o el Gobierno mintió; o el PSOE manipuló adrede los errores objetivos de Aznar en plena conmoción nacional para hacerse con el poder; o bien, ambas cosas. Cualquiera de las posibles respuestas escapan del ámbito informativo del común de los mortales, y, salvo las cocinas de ambos partidos y sus dirigentes, nadie sabe cuál es la respuesta correcta. Por tanto, la sociedad española en general y los medios de comunicación en particular han elegido la teoría que más les conviene ideológicamente, partiendo el país en dos mitades irreconciliables, y crispando la vida política como mínimo para esta legislatura. Esto se palpa en cualquier foro público o privado, y cualquiera que se dé una vuelta por Internet lo comprobará rápidamente.

Habremos de convenir que esta situación no es buena para nadie, excepto para los terroristas y sus dirigentes, pero hasta cierto punto tiene la disculpa de ser un estado de cosas sobrevenido por un hecho traumático y sin precedentes en España. Lo adecuado en aquellos días habría sido que los partidos hubieran hecho piña, que es lo que acostumbra a ocurrir en estos casos en los países civilizados, lo cual para mi gusto descalifica a toda nuestra clase política en conjunto por falta de miras y de sentido del estado.

A partir de ahí, creo que es un hecho objetivo que la política de ZP no se está caracterizando por su voluntad de consenso con el PP. Gobierna en minoría y ha elegido hacerlo con partidos no nacionales y en algún caso directamente independentista. Y está tomando decisiones de un calado demasiado profundo como para hacerlo sin un mínimo grado de acuerdo con el principal partido de la oposición.

El PP está en una posición incómoda, la del todos contra uno y uno contra todos. Esto convierte en algo muy sencillo para el Gobierno venderle con una imagen de partido radical y automarginado, si no fuera porque ZP está dando de pasos de extraordinaria gravedad en dos asuntos que la mayoría de la población ve igual de inquietantes que el PP: la negociación con ETA y la remodelación del Estado (que eso y no otra cosa es el Estatut venido de Cataluña).

En cuanto al terrorismo etarra, es evidente que hay contactos entre el gobierno y la organización y todo apunta a que ETA va a declarar una tregua más pronto que tarde. Eso en sí no es nada nuevo y hace bien ZP en intentarlo, pero ya de paso podría acompañarlo de una política de comunicación adecuada con la oposición. O Rajoy miente como un bellaco o nadie desde el gobierno le está informando de en qué términos se está negociando, cuándo ni con quién, ni qué se está dispuesto a ofrecer a cambio. Aquí sólo se pueden efectuar deducciones de sentido común: la nueva permisividad con el entorno abertzale (y no, señor Presidente, el que ha cambiado ha sido el Gobierno, no el PP; lo cual es lícito, siempre y cuando se informe al otro implicado en el Pacto por las Libertades), las declaraciones de los propios dirigentes de Batasuna o los movimientos en torno a la Fiscalía del Estado.

Soy de la opinión que ETA debe tener un final "oficial", y eso implica algún tipo de negociación. Aunque esté ahogada policialmente, con que haya un par de locos que sigan haciendo uso del nombre, ETA como tal seguirá existiendo. Lo que hay que tener claro es qué se puede ofrecer, y para ello hay que contar con el PP y con los votantes que lo respaldan. Habrá que asumir ciertos beneficios penitenciarios, la legalización de lo que ya es legal de facto y poco más. Entiendo que a las víctimas esto les duela, pero es algo bien distinto a que quede la impresion de que ésto es una "pacificación" de dos partes enfrentadas, cuando lo cierto es que sólo hay verdugos y víctimas. Lo que en ningún caso puede permitirse este gobierno ni ningún otro es que haya la más mínima duda de que la razón no estaba de parte de los terroristas en modo alguno.

En cuanto al controvertido tema del Estatut, éste ya formaba parte de los famosos acuerdos del Tinell donde se fraguó el tripartito catalán. Lo que salió del parlamento catalán es inaceptable constitucionalmente, por muchas vueltas que se le den, y eso lo sabían los partidos catalanes y el Gobierno. Con lo cual ahora asistimos a la escenificación de su "encaje" de forma que no resulte tan inconstitucional para unos pero resulte económicamente rentable para los catalanes, que de eso se trata al fin y al cabo. El problema, una vez más, es que lo que quiera que se está negociando se está hablando directamente entre el Gobierno y los partidos catalanes por separado; una vez más, el PP queda fuera de juego, en parte quizás porque su estrategia de máximos (tramitarlo como una reforma constitucional, que es lo que procedía con el texto aprobado en Cataluña) le ha salido mal, pero en cualquier caso estaba marginado desde el principio. Sin embargo, creo que se equivoca recogiendo firmas para un referendum para cambiar algo que aún no ha llegado al Parlamento ni ha sido aprobado por él, lo cual viene ser como votar sobre el sexo de los ángeles. ZP también juega con esa ventaja.

En última instancia, el quid del asunto es que lo que conviene a Cataluña sólo favorece financieramente a las Comunidades más ricas del Estado. Decir que el modelo se va a exportar al resto no es una cuestión de ecuanimidad, es una putada para las regiones receptoras netas. Parece ser que el acuerdo con CiU incluye un enorme paquete de inversiones aparte de un cambio en el modelo. La pregunta es: ¿se habría llegado a ésto si ZP pierde las elecciones?

En definitiva, la situación no es agradable para nadie, y menos para el ciudadano de a pie que asiste desconcertado a este rifirrafe continuo. Supongo que ambas partes tienen parte de razón. Lo que espero es que no seamos los españoles los perjudicados.

jueves, febrero 16, 2006

Caricaturas e idiotas

Hace un par de noche asistí con sumo interés a un debate en TVE sobre la famosa polémica de las caricaturas - presuntamente - blasfemas publicadas en cierto diario danés. Entre los sesudos participantes se encontraba el subdirector del diario El País, cuya posición era la que más me interesaba de partida, ya que la del resto de los participantes - Sebastián Fanjul, Jon Juaristi, etc. - ya me la suponía o la había leído previamente. Sorprendentemente, la posición del mentado periodista era que, dejando por sentado el respeto a la libertad de expresión, publicar las caricaturas le parecía un disparate argumentando que muchos musulmanes podían ofenderse, el necesario respeto a las creencias ajenas y todo el bla bla bla multiculturalista acostumbrado. Y esto lo dice alguien que pertenece a un grupo mediático cuya cadena televisiva el año pasado emitió un - también presunto - programa cultural que versaba sobre la extraña intención gastronómica de cocinar a un Cristo.

En otros debates similares, las tesis en semejante línea de pensamiento hacían por supuesto hincapié en la guerra de Irak (que, a lo que se ve, es la fuente de todo posible conflicto entre el Islam radical y Occidente desde las Cruzadas como mínimo), al problema palestino y a toda la habitual palinodia consabida. Obviando pequeños detalles como que la mayoría de las muertes de civiles en Irak ha sido provocada por los mal llamados "insurgentes", al frente de los cuales se encuentran demócratas de toda la vida como Al Zarqaui, un filántropo jordano cuyo respeto por la vida de los iraquíes es el mismo que siente por los "cruzados" occidentales a los que decapita.

Yo he perdido mi capacidad de asombro. Si algo aprendí de filosofía de COU es que las causas por fuerza han de preceder a las consecuencias, y que hay que tratar de separar a las causas primeras de las segundas. Y esto lo digo porque no entiendo cómo tantos - presuntos - intelectuales en Europa no quieren darse cuenta que un sector nada minoritario del Islam no comparte las mismas reglas del juego que nosotros, que el Islam, en su conjunto, no ha pasado por nada parecido a la Ilustración y que para muchos musulmanes y, especialmente, para sus gobiernos, no exite separación entre religión y estado. Si a eso añadimos que la polémica ha surgido varios meses después de la publicación de las caricaturas, en plena crisis atómica con Irán y diplomática con Siria (curiosamente, los países más implicados en ella), sorprende que aquellos cuya única obligación conocida es estar informados para que los demás lo estemos nos tomen por gilipollas. Porque todo ello viene de mucho más lejos que la guerra de Irak de los cojones y tiene causas mucho más profundas de las que ni siquiera Bush tiene la culpa.

Para rematar, me maravilla que un país como España, donde a la fe católica se la ridiculiza permanentemente desde ciertos medios de comunicación, especialmente los considerados "progresistas" (me autoremito a mi artículo sobre "Los Serrano" en este mismo blog), estos mismos medios se escandalicen de la - presunta - falta de respeto que las caricaturas suponen para los musulmanes. Con lo que me pregunto si estos sesudos analistas verían bien que la próxima manifestación convocada por la Conferencia Episcopal, en vez de discurrir por la Castellana para pedir cambios en la nueva Ley de Enseñanza, se desplazara hasta Fuencarral para quemar los estudios de Tele 5, por poner un caso. La pequeña diferencia es que los cristianos occidentales, antes que cristianos, somos demócratas, y sabemos que estas cosas se resuelven en los tribunales y no mediante la violencia. Igual que sabemos que nuestras creencias son nuestras y de nadie más, y que hay ciertos derechos y libertades que prevalecen sobre nuestra cosmovisión de las cosas.

Así que desde aquí reivindico el mismo rasero: quiero las mismas lágrimas de cocodrilo cada vez que se cocine un Cristo en la tele, o cada vez que en una serie el cura y la monja de turno sirvan de mofa y befa, o cada vez que un personaje de "Siete vidas" haga un chiste sobre la fe católica. Pero si la libertad de expresión debe prevalecer - y DEBE PREVALECER - lo único que pido es igualdad de criterios.

Idiotas, más que idiotas.

jueves, noviembre 17, 2005

Chaos and Creation at the Backyard

A todos los fans de los Beatles vengo a a anunciaros una Buena Nueva (ya me está saliendo la vena clerical ;-): no os perdáis el último disco de McCartney.

Este disco tiene efecto levadura, a saber: crece, crece y crece con cada escucha. La primera vez lo oí de pasada en el coche, con quien me lo regaló. Mi conclusión fue: dos temas bastante buenos y el resto agradable. En la segunda, pensé: dos obras maestras, tres canciones magníficas y el resto agradable. Después de haberlo escuchado muchas veces, mi conclusión es: varias obras maestras, varios temas magníficos y un par de temas agradables. Más otra propiedad: se puede escuchar una y otra vez sin que canse el oído.

En el apartado técnico, comentaros que el productor es el mismo de Beck, Radiohead o Travis: Nigel Godrich. Se lo recomendó George Martin al propio McCartney, que se dio cuenta de que todos los discos producidos por él le gustaban y no lo dudó. Por otra parte, el criterio de selección dicho por él mismo fue: "Sencillamente, Nigel y yo fuimos escogiendo aquellos temas que nos apetecía volver a escuchar una y otra vez". Y a fe que lo consiguieron.Como curiosidad, Paul toca todos los instrumentos a excepción de alguno raro y de los arreglos orquestales. Las letras confluyen casi todas en un mismo punto: "a estas alturas de mi vida no esperaba encontrarme alguien como tú" (su actual mujer, Heather Mills).Honestamente, pienso que es el mejor disco de McCartney de los últimos veinte años, como poco, y probablemente el mejor desde que se acabaron los Beatles. Sé que es mucho decir pero es lo que pienso.

Si a alguien se le ha abierto el apetito y quiere probar un poco del pastel antes de comprarlo - aquí nadie piratea, ¿verdad :-D? - escuchad "Jenny Wren" (el nuevo "Blackbird" casi cuarenta años después) o "English tea". Si sois fans de los cuatro magníficos, saldréis escopetados a vuestra tienda de discos. El talento, cuando es de verdad, produce sorpresas como ésta. Parafraseando las propias letras de Paul, diría que a estas alturas de su vida no le esperaba un disco como éste.

Hay algo que McCartney conserva, y que en el fondo es la marca de agua de toda su producción, de la de los Beatles y de otros grandes mitos como Byrds, Eagles, Queen ... El sentido de la melodía. El huir de las cuatro progresiones de acordes típicas sostenidas sobre unas cuantas notas consabidas. La capacidad de sorprender, de emocionar, de que la música diga algo. De eso en España andamos cortitos. "Long live sir Paul", pues.

Qué hermosa es la música cuando es hermosa.

martes, noviembre 08, 2005

Alla maniera di Fallaci

La decadencia de las civilizaciones suele empezar cuando empiezan a poner en duda sus propios fundamentos, cuando los impulsos que favorecen sus proyectos históricos empiezan a perder fuerza y el acomodo reemplaza al estímulo. Si de alguna manera tuviera que describir la sociedad en que vivimos desde el punto de vista de la psicología, diría que somos la encarnación del complejo de culpa o la sublimación del masoquismo. La raíz última del problema es que nuestro sistema de valores se ha acabado resumiendo en uno: los derechos son individuales, pero los deberes son colectivos. Hemos eliminado la responsabilidad personal de nuestro ideario, lo que a la postre significa que atribuimos una difusa culpa social a cualquier tipo de crisis; es decir, de todos, es decir, de nadie.

Y esto nos hace extremadamente débiles, aunque nuestro desarrollo económico y tecnológico diga lo contrario. Débiles ante el terrorismo, ante los comportamientos antisociales de toda índole - dentro y fuera de nuestras fronteras -, ante los "-ismos" de cualquier color. Somos, en fin, excesivamente vulnerables frente a cualquier manifestación del nihilismo, quizás porque detrás de nuestras convenciones intelectuales últimas no hay más que eso: la nada absoluta.

Si Hitler viviera hoy, toda Europa sería nazi. La expansión alemana sería perfectamente justificada por los abusos del Tratado de Versalles y nos negaríamos a ir a la guerra, porque la guerra es el mal absoluto y andamos sobrados de Edens y cortitos de Churchills. Al fin y al cabo, los nazis no serían más que víctimas de la depresión económica alemana y de una educación inapropriada, empujados de forma ineludible a la conquista de Polonia ante la falta de expectativas y el ansia de restitución de algún difuso derecho histórico. Permitiéndome la anacronía, diría que el exterminio de judíos hoy día estaría hasta bien visto como justiprecio por el "genocidio" palestino. Y Normandía se consideraría una agresión imperialista.

El hecho de que yo pueda estar aquí tan ricamente escribiendo en mi blog se debe al desarrollo de una sociedad cuyo progreso se hizo a golpes de filosofía griega, el derecho y la cultura romanos, el renacimiento, la revolución francesa, el humanismo cristiano, el marxismo, el liberalismo, la separación entre religión y estado, la revolución industrial, la democracia. Cuyo reverso son el capitalismo salvaje, las cruzadas, las chekas o el colonialismo, ciertamente; pero un reverso del que somos conscientes y que nos hemos esforzado en superar colectivamente. Mi pregunta es: ¿por qué a demasiados les cae más simpático Atila que Augusto?

Dice Julián Marías - no sé si heredado de Ortega - que no se debe intentar contentar a quien no se quiere contentar. O dicho de otro modo: jamás debe tolerarse lo intolerable. Aunque esté bien visto.

jueves, agosto 25, 2005

¿Nunca máis?

Soy nieto de gallegos e hijo de gallego. Llevo yendo a Galicia desde que me caí de la cuna, prácticamente, y el fuego ha sido siempre un elemento omnipresente en mi memoria. Vamos a no engañarnos: los incendios en Galicia, en su inmensa mayoría, son provocados. Ni la temperatura ni la escasez de agua - habitualmente abundante - explican el fenómeno. Por otra parte, aunque es cierto que los bosques se han ido abandonando a medida que va disminuyendo la población rural y ésto facilita la extensión del fuego, no son la causa que los provoca. El pasto está verde incluso en verano. Garantizo por experiencia que las colillas no prenden.

Conozco Asturias, Cantabria y el País Vasco, y el paisaje se parecería bastante ... si no fuera porque en cuanto entras en Galicia empiezas a ver las columnas de humo, los montes pelados y los miles de hectáreas repobladas con pino y eucalipto. Ahora preguntémonos por qué en Galicia sí y en el resto no, con climas semejantes.

La verdadera tragedia es que el tipo de arbolado autóctono no es reemplazable. Un castaño adulto puede tardar cientos de años en tener el tamaño de los que se queman año tras año. El roble o el nogal tampoco son árboles de crecimiento rápido. Así que cada vez que un hijo puta le prende fuego al bosque desde cuatro puntos simultáneamente, lo que se pierde se pierde para siempre, o para muchas generaciones.

Querría saber dónde están ahora los animosos chicos de "Nunca máis", los artistas, los voluntarios, los cuadros pintados con hollín para su subasta en M80. Por lo visto, éstos sólo se movilizan cuando un petrolero extranjero se escoña a muchas millas de la costa coruñesa, pero no cuando sus paisanos queman intencionadamente y para siempre lo que es de todos. Por lo visto, es más importante protestar por los efectos limitados en espacio, tiempo y dinero de un accidente que por la destrucción sistemática, irreparable e intencionada del paisaje autóctono. Por lo visto, unas rocas manchadas de chapapote y una gaviota negra de petróleo remueven más conciencias que la muerte anual de miles de árboles centenarios. Por lo visto, tener dos varas de medir es compatible con el amor a la "patria gallega" y la gravedad de las catástrofes depende en exclusiva de quién gobierne cuando se producen.

Pido respetuosamente a las nuevas autoridades de la Xunta que hablen con sus homólogos cántabros, asturianos y vascos, y les pregunten cómo se las arreglan para tener los bosques en perfecto estado de revista. Y que apliquen el cuento urgente y vigorosamente. Por el bien de todos los que no usamos embudo al leer la prensa. Pero ya.