La guerrita civil empezó entre el 11-M y el 14-M de 2004. Cierto es que las cosas ya venían mal dadas desde la segunda mitad de la anterior legislatura, pero toda Revolución de Asturias precisa de su 18 de Julio para que lo larvado salga a la superficie. Cerca de doscientos muertos lo certificarían si pudieran.
En aquellos cuatro días de la infamia, PP o PSOE , o ambos, incurrieron en un conjunto de errores o de decisiones simplemente malvadas que cortaron de raíz cualquier posibilidad de acercamiento a corto plazo. Como ya expliqué en extenso en "¿Quién ha sido? (1 y 2)" sólo hay tres tesis posibles para lo que ocurrió: o el Gobierno mintió; o el PSOE manipuló adrede los errores objetivos de Aznar en plena conmoción nacional para hacerse con el poder; o bien, ambas cosas. Cualquiera de las posibles respuestas escapan del ámbito informativo del común de los mortales, y, salvo las cocinas de ambos partidos y sus dirigentes, nadie sabe cuál es la respuesta correcta. Por tanto, la sociedad española en general y los medios de comunicación en particular han elegido la teoría que más les conviene ideológicamente, partiendo el país en dos mitades irreconciliables, y crispando la vida política como mínimo para esta legislatura. Esto se palpa en cualquier foro público o privado, y cualquiera que se dé una vuelta por Internet lo comprobará rápidamente.
Habremos de convenir que esta situación no es buena para nadie, excepto para los terroristas y sus dirigentes, pero hasta cierto punto tiene la disculpa de ser un estado de cosas sobrevenido por un hecho traumático y sin precedentes en España. Lo adecuado en aquellos días habría sido que los partidos hubieran hecho piña, que es lo que acostumbra a ocurrir en estos casos en los países civilizados, lo cual para mi gusto descalifica a toda nuestra clase política en conjunto por falta de miras y de sentido del estado.
A partir de ahí, creo que es un hecho objetivo que la política de ZP no se está caracterizando por su voluntad de consenso con el PP. Gobierna en minoría y ha elegido hacerlo con partidos no nacionales y en algún caso directamente independentista. Y está tomando decisiones de un calado demasiado profundo como para hacerlo sin un mínimo grado de acuerdo con el principal partido de la oposición.
El PP está en una posición incómoda, la del todos contra uno y uno contra todos. Esto convierte en algo muy sencillo para el Gobierno venderle con una imagen de partido radical y automarginado, si no fuera porque ZP está dando de pasos de extraordinaria gravedad en dos asuntos que la mayoría de la población ve igual de inquietantes que el PP: la negociación con ETA y la remodelación del Estado (que eso y no otra cosa es el Estatut venido de Cataluña).
En cuanto al terrorismo etarra, es evidente que hay contactos entre el gobierno y la organización y todo apunta a que ETA va a declarar una tregua más pronto que tarde. Eso en sí no es nada nuevo y hace bien ZP en intentarlo, pero ya de paso podría acompañarlo de una política de comunicación adecuada con la oposición. O Rajoy miente como un bellaco o nadie desde el gobierno le está informando de en qué términos se está negociando, cuándo ni con quién, ni qué se está dispuesto a ofrecer a cambio. Aquí sólo se pueden efectuar deducciones de sentido común: la nueva permisividad con el entorno abertzale (y no, señor Presidente, el que ha cambiado ha sido el Gobierno, no el PP; lo cual es lícito, siempre y cuando se informe al otro implicado en el Pacto por las Libertades), las declaraciones de los propios dirigentes de Batasuna o los movimientos en torno a la Fiscalía del Estado.
Soy de la opinión que ETA debe tener un final "oficial", y eso implica algún tipo de negociación. Aunque esté ahogada policialmente, con que haya un par de locos que sigan haciendo uso del nombre, ETA como tal seguirá existiendo. Lo que hay que tener claro es qué se puede ofrecer, y para ello hay que contar con el PP y con los votantes que lo respaldan. Habrá que asumir ciertos beneficios penitenciarios, la legalización de lo que ya es legal de facto y poco más. Entiendo que a las víctimas esto les duela, pero es algo bien distinto a que quede la impresion de que ésto es una "pacificación" de dos partes enfrentadas, cuando lo cierto es que sólo hay verdugos y víctimas. Lo que en ningún caso puede permitirse este gobierno ni ningún otro es que haya la más mínima duda de que la razón no estaba de parte de los terroristas en modo alguno.
En cuanto al controvertido tema del Estatut, éste ya formaba parte de los famosos acuerdos del Tinell donde se fraguó el tripartito catalán. Lo que salió del parlamento catalán es inaceptable constitucionalmente, por muchas vueltas que se le den, y eso lo sabían los partidos catalanes y el Gobierno. Con lo cual ahora asistimos a la escenificación de su "encaje" de forma que no resulte tan inconstitucional para unos pero resulte económicamente rentable para los catalanes, que de eso se trata al fin y al cabo. El problema, una vez más, es que lo que quiera que se está negociando se está hablando directamente entre el Gobierno y los partidos catalanes por separado; una vez más, el PP queda fuera de juego, en parte quizás porque su estrategia de máximos (tramitarlo como una reforma constitucional, que es lo que procedía con el texto aprobado en Cataluña) le ha salido mal, pero en cualquier caso estaba marginado desde el principio. Sin embargo, creo que se equivoca recogiendo firmas para un referendum para cambiar algo que aún no ha llegado al Parlamento ni ha sido aprobado por él, lo cual viene ser como votar sobre el sexo de los ángeles. ZP también juega con esa ventaja.
En última instancia, el quid del asunto es que lo que conviene a Cataluña sólo favorece financieramente a las Comunidades más ricas del Estado. Decir que el modelo se va a exportar al resto no es una cuestión de ecuanimidad, es una putada para las regiones receptoras netas. Parece ser que el acuerdo con CiU incluye un enorme paquete de inversiones aparte de un cambio en el modelo. La pregunta es: ¿se habría llegado a ésto si ZP pierde las elecciones?
En definitiva, la situación no es agradable para nadie, y menos para el ciudadano de a pie que asiste desconcertado a este rifirrafe continuo. Supongo que ambas partes tienen parte de razón. Lo que espero es que no seamos los españoles los perjudicados.
viernes, febrero 17, 2006
jueves, febrero 16, 2006
Caricaturas e idiotas
Hace un par de noche asistí con sumo interés a un debate en TVE sobre la famosa polémica de las caricaturas - presuntamente - blasfemas publicadas en cierto diario danés. Entre los sesudos participantes se encontraba el subdirector del diario El País, cuya posición era la que más me interesaba de partida, ya que la del resto de los participantes - Sebastián Fanjul, Jon Juaristi, etc. - ya me la suponía o la había leído previamente. Sorprendentemente, la posición del mentado periodista era que, dejando por sentado el respeto a la libertad de expresión, publicar las caricaturas le parecía un disparate argumentando que muchos musulmanes podían ofenderse, el necesario respeto a las creencias ajenas y todo el bla bla bla multiculturalista acostumbrado. Y esto lo dice alguien que pertenece a un grupo mediático cuya cadena televisiva el año pasado emitió un - también presunto - programa cultural que versaba sobre la extraña intención gastronómica de cocinar a un Cristo.
En otros debates similares, las tesis en semejante línea de pensamiento hacían por supuesto hincapié en la guerra de Irak (que, a lo que se ve, es la fuente de todo posible conflicto entre el Islam radical y Occidente desde las Cruzadas como mínimo), al problema palestino y a toda la habitual palinodia consabida. Obviando pequeños detalles como que la mayoría de las muertes de civiles en Irak ha sido provocada por los mal llamados "insurgentes", al frente de los cuales se encuentran demócratas de toda la vida como Al Zarqaui, un filántropo jordano cuyo respeto por la vida de los iraquíes es el mismo que siente por los "cruzados" occidentales a los que decapita.
Yo he perdido mi capacidad de asombro. Si algo aprendí de filosofía de COU es que las causas por fuerza han de preceder a las consecuencias, y que hay que tratar de separar a las causas primeras de las segundas. Y esto lo digo porque no entiendo cómo tantos - presuntos - intelectuales en Europa no quieren darse cuenta que un sector nada minoritario del Islam no comparte las mismas reglas del juego que nosotros, que el Islam, en su conjunto, no ha pasado por nada parecido a la Ilustración y que para muchos musulmanes y, especialmente, para sus gobiernos, no exite separación entre religión y estado. Si a eso añadimos que la polémica ha surgido varios meses después de la publicación de las caricaturas, en plena crisis atómica con Irán y diplomática con Siria (curiosamente, los países más implicados en ella), sorprende que aquellos cuya única obligación conocida es estar informados para que los demás lo estemos nos tomen por gilipollas. Porque todo ello viene de mucho más lejos que la guerra de Irak de los cojones y tiene causas mucho más profundas de las que ni siquiera Bush tiene la culpa.
Para rematar, me maravilla que un país como España, donde a la fe católica se la ridiculiza permanentemente desde ciertos medios de comunicación, especialmente los considerados "progresistas" (me autoremito a mi artículo sobre "Los Serrano" en este mismo blog), estos mismos medios se escandalicen de la - presunta - falta de respeto que las caricaturas suponen para los musulmanes. Con lo que me pregunto si estos sesudos analistas verían bien que la próxima manifestación convocada por la Conferencia Episcopal, en vez de discurrir por la Castellana para pedir cambios en la nueva Ley de Enseñanza, se desplazara hasta Fuencarral para quemar los estudios de Tele 5, por poner un caso. La pequeña diferencia es que los cristianos occidentales, antes que cristianos, somos demócratas, y sabemos que estas cosas se resuelven en los tribunales y no mediante la violencia. Igual que sabemos que nuestras creencias son nuestras y de nadie más, y que hay ciertos derechos y libertades que prevalecen sobre nuestra cosmovisión de las cosas.
Así que desde aquí reivindico el mismo rasero: quiero las mismas lágrimas de cocodrilo cada vez que se cocine un Cristo en la tele, o cada vez que en una serie el cura y la monja de turno sirvan de mofa y befa, o cada vez que un personaje de "Siete vidas" haga un chiste sobre la fe católica. Pero si la libertad de expresión debe prevalecer - y DEBE PREVALECER - lo único que pido es igualdad de criterios.
Idiotas, más que idiotas.
En otros debates similares, las tesis en semejante línea de pensamiento hacían por supuesto hincapié en la guerra de Irak (que, a lo que se ve, es la fuente de todo posible conflicto entre el Islam radical y Occidente desde las Cruzadas como mínimo), al problema palestino y a toda la habitual palinodia consabida. Obviando pequeños detalles como que la mayoría de las muertes de civiles en Irak ha sido provocada por los mal llamados "insurgentes", al frente de los cuales se encuentran demócratas de toda la vida como Al Zarqaui, un filántropo jordano cuyo respeto por la vida de los iraquíes es el mismo que siente por los "cruzados" occidentales a los que decapita.
Yo he perdido mi capacidad de asombro. Si algo aprendí de filosofía de COU es que las causas por fuerza han de preceder a las consecuencias, y que hay que tratar de separar a las causas primeras de las segundas. Y esto lo digo porque no entiendo cómo tantos - presuntos - intelectuales en Europa no quieren darse cuenta que un sector nada minoritario del Islam no comparte las mismas reglas del juego que nosotros, que el Islam, en su conjunto, no ha pasado por nada parecido a la Ilustración y que para muchos musulmanes y, especialmente, para sus gobiernos, no exite separación entre religión y estado. Si a eso añadimos que la polémica ha surgido varios meses después de la publicación de las caricaturas, en plena crisis atómica con Irán y diplomática con Siria (curiosamente, los países más implicados en ella), sorprende que aquellos cuya única obligación conocida es estar informados para que los demás lo estemos nos tomen por gilipollas. Porque todo ello viene de mucho más lejos que la guerra de Irak de los cojones y tiene causas mucho más profundas de las que ni siquiera Bush tiene la culpa.
Para rematar, me maravilla que un país como España, donde a la fe católica se la ridiculiza permanentemente desde ciertos medios de comunicación, especialmente los considerados "progresistas" (me autoremito a mi artículo sobre "Los Serrano" en este mismo blog), estos mismos medios se escandalicen de la - presunta - falta de respeto que las caricaturas suponen para los musulmanes. Con lo que me pregunto si estos sesudos analistas verían bien que la próxima manifestación convocada por la Conferencia Episcopal, en vez de discurrir por la Castellana para pedir cambios en la nueva Ley de Enseñanza, se desplazara hasta Fuencarral para quemar los estudios de Tele 5, por poner un caso. La pequeña diferencia es que los cristianos occidentales, antes que cristianos, somos demócratas, y sabemos que estas cosas se resuelven en los tribunales y no mediante la violencia. Igual que sabemos que nuestras creencias son nuestras y de nadie más, y que hay ciertos derechos y libertades que prevalecen sobre nuestra cosmovisión de las cosas.
Así que desde aquí reivindico el mismo rasero: quiero las mismas lágrimas de cocodrilo cada vez que se cocine un Cristo en la tele, o cada vez que en una serie el cura y la monja de turno sirvan de mofa y befa, o cada vez que un personaje de "Siete vidas" haga un chiste sobre la fe católica. Pero si la libertad de expresión debe prevalecer - y DEBE PREVALECER - lo único que pido es igualdad de criterios.
Idiotas, más que idiotas.
jueves, noviembre 17, 2005
Chaos and Creation at the Backyard
A todos los fans de los Beatles vengo a a anunciaros una Buena Nueva (ya me está saliendo la vena clerical ;-): no os perdáis el último disco de McCartney.
Este disco tiene efecto levadura, a saber: crece, crece y crece con cada escucha. La primera vez lo oí de pasada en el coche, con quien me lo regaló. Mi conclusión fue: dos temas bastante buenos y el resto agradable. En la segunda, pensé: dos obras maestras, tres canciones magníficas y el resto agradable. Después de haberlo escuchado muchas veces, mi conclusión es: varias obras maestras, varios temas magníficos y un par de temas agradables. Más otra propiedad: se puede escuchar una y otra vez sin que canse el oído.
En el apartado técnico, comentaros que el productor es el mismo de Beck, Radiohead o Travis: Nigel Godrich. Se lo recomendó George Martin al propio McCartney, que se dio cuenta de que todos los discos producidos por él le gustaban y no lo dudó. Por otra parte, el criterio de selección dicho por él mismo fue: "Sencillamente, Nigel y yo fuimos escogiendo aquellos temas que nos apetecía volver a escuchar una y otra vez". Y a fe que lo consiguieron.Como curiosidad, Paul toca todos los instrumentos a excepción de alguno raro y de los arreglos orquestales. Las letras confluyen casi todas en un mismo punto: "a estas alturas de mi vida no esperaba encontrarme alguien como tú" (su actual mujer, Heather Mills).Honestamente, pienso que es el mejor disco de McCartney de los últimos veinte años, como poco, y probablemente el mejor desde que se acabaron los Beatles. Sé que es mucho decir pero es lo que pienso.
Si a alguien se le ha abierto el apetito y quiere probar un poco del pastel antes de comprarlo - aquí nadie piratea, ¿verdad :-D? - escuchad "Jenny Wren" (el nuevo "Blackbird" casi cuarenta años después) o "English tea". Si sois fans de los cuatro magníficos, saldréis escopetados a vuestra tienda de discos. El talento, cuando es de verdad, produce sorpresas como ésta. Parafraseando las propias letras de Paul, diría que a estas alturas de su vida no le esperaba un disco como éste.
Hay algo que McCartney conserva, y que en el fondo es la marca de agua de toda su producción, de la de los Beatles y de otros grandes mitos como Byrds, Eagles, Queen ... El sentido de la melodía. El huir de las cuatro progresiones de acordes típicas sostenidas sobre unas cuantas notas consabidas. La capacidad de sorprender, de emocionar, de que la música diga algo. De eso en España andamos cortitos. "Long live sir Paul", pues.
Qué hermosa es la música cuando es hermosa.
Este disco tiene efecto levadura, a saber: crece, crece y crece con cada escucha. La primera vez lo oí de pasada en el coche, con quien me lo regaló. Mi conclusión fue: dos temas bastante buenos y el resto agradable. En la segunda, pensé: dos obras maestras, tres canciones magníficas y el resto agradable. Después de haberlo escuchado muchas veces, mi conclusión es: varias obras maestras, varios temas magníficos y un par de temas agradables. Más otra propiedad: se puede escuchar una y otra vez sin que canse el oído.
En el apartado técnico, comentaros que el productor es el mismo de Beck, Radiohead o Travis: Nigel Godrich. Se lo recomendó George Martin al propio McCartney, que se dio cuenta de que todos los discos producidos por él le gustaban y no lo dudó. Por otra parte, el criterio de selección dicho por él mismo fue: "Sencillamente, Nigel y yo fuimos escogiendo aquellos temas que nos apetecía volver a escuchar una y otra vez". Y a fe que lo consiguieron.Como curiosidad, Paul toca todos los instrumentos a excepción de alguno raro y de los arreglos orquestales. Las letras confluyen casi todas en un mismo punto: "a estas alturas de mi vida no esperaba encontrarme alguien como tú" (su actual mujer, Heather Mills).Honestamente, pienso que es el mejor disco de McCartney de los últimos veinte años, como poco, y probablemente el mejor desde que se acabaron los Beatles. Sé que es mucho decir pero es lo que pienso.
Si a alguien se le ha abierto el apetito y quiere probar un poco del pastel antes de comprarlo - aquí nadie piratea, ¿verdad :-D? - escuchad "Jenny Wren" (el nuevo "Blackbird" casi cuarenta años después) o "English tea". Si sois fans de los cuatro magníficos, saldréis escopetados a vuestra tienda de discos. El talento, cuando es de verdad, produce sorpresas como ésta. Parafraseando las propias letras de Paul, diría que a estas alturas de su vida no le esperaba un disco como éste.
Hay algo que McCartney conserva, y que en el fondo es la marca de agua de toda su producción, de la de los Beatles y de otros grandes mitos como Byrds, Eagles, Queen ... El sentido de la melodía. El huir de las cuatro progresiones de acordes típicas sostenidas sobre unas cuantas notas consabidas. La capacidad de sorprender, de emocionar, de que la música diga algo. De eso en España andamos cortitos. "Long live sir Paul", pues.
Qué hermosa es la música cuando es hermosa.
martes, noviembre 08, 2005
Alla maniera di Fallaci
La decadencia de las civilizaciones suele empezar cuando empiezan a poner en duda sus propios fundamentos, cuando los impulsos que favorecen sus proyectos históricos empiezan a perder fuerza y el acomodo reemplaza al estímulo. Si de alguna manera tuviera que describir la sociedad en que vivimos desde el punto de vista de la psicología, diría que somos la encarnación del complejo de culpa o la sublimación del masoquismo. La raíz última del problema es que nuestro sistema de valores se ha acabado resumiendo en uno: los derechos son individuales, pero los deberes son colectivos. Hemos eliminado la responsabilidad personal de nuestro ideario, lo que a la postre significa que atribuimos una difusa culpa social a cualquier tipo de crisis; es decir, de todos, es decir, de nadie.
Y esto nos hace extremadamente débiles, aunque nuestro desarrollo económico y tecnológico diga lo contrario. Débiles ante el terrorismo, ante los comportamientos antisociales de toda índole - dentro y fuera de nuestras fronteras -, ante los "-ismos" de cualquier color. Somos, en fin, excesivamente vulnerables frente a cualquier manifestación del nihilismo, quizás porque detrás de nuestras convenciones intelectuales últimas no hay más que eso: la nada absoluta.
Si Hitler viviera hoy, toda Europa sería nazi. La expansión alemana sería perfectamente justificada por los abusos del Tratado de Versalles y nos negaríamos a ir a la guerra, porque la guerra es el mal absoluto y andamos sobrados de Edens y cortitos de Churchills. Al fin y al cabo, los nazis no serían más que víctimas de la depresión económica alemana y de una educación inapropriada, empujados de forma ineludible a la conquista de Polonia ante la falta de expectativas y el ansia de restitución de algún difuso derecho histórico. Permitiéndome la anacronía, diría que el exterminio de judíos hoy día estaría hasta bien visto como justiprecio por el "genocidio" palestino. Y Normandía se consideraría una agresión imperialista.
El hecho de que yo pueda estar aquí tan ricamente escribiendo en mi blog se debe al desarrollo de una sociedad cuyo progreso se hizo a golpes de filosofía griega, el derecho y la cultura romanos, el renacimiento, la revolución francesa, el humanismo cristiano, el marxismo, el liberalismo, la separación entre religión y estado, la revolución industrial, la democracia. Cuyo reverso son el capitalismo salvaje, las cruzadas, las chekas o el colonialismo, ciertamente; pero un reverso del que somos conscientes y que nos hemos esforzado en superar colectivamente. Mi pregunta es: ¿por qué a demasiados les cae más simpático Atila que Augusto?
Dice Julián Marías - no sé si heredado de Ortega - que no se debe intentar contentar a quien no se quiere contentar. O dicho de otro modo: jamás debe tolerarse lo intolerable. Aunque esté bien visto.
Y esto nos hace extremadamente débiles, aunque nuestro desarrollo económico y tecnológico diga lo contrario. Débiles ante el terrorismo, ante los comportamientos antisociales de toda índole - dentro y fuera de nuestras fronteras -, ante los "-ismos" de cualquier color. Somos, en fin, excesivamente vulnerables frente a cualquier manifestación del nihilismo, quizás porque detrás de nuestras convenciones intelectuales últimas no hay más que eso: la nada absoluta.
Si Hitler viviera hoy, toda Europa sería nazi. La expansión alemana sería perfectamente justificada por los abusos del Tratado de Versalles y nos negaríamos a ir a la guerra, porque la guerra es el mal absoluto y andamos sobrados de Edens y cortitos de Churchills. Al fin y al cabo, los nazis no serían más que víctimas de la depresión económica alemana y de una educación inapropriada, empujados de forma ineludible a la conquista de Polonia ante la falta de expectativas y el ansia de restitución de algún difuso derecho histórico. Permitiéndome la anacronía, diría que el exterminio de judíos hoy día estaría hasta bien visto como justiprecio por el "genocidio" palestino. Y Normandía se consideraría una agresión imperialista.
El hecho de que yo pueda estar aquí tan ricamente escribiendo en mi blog se debe al desarrollo de una sociedad cuyo progreso se hizo a golpes de filosofía griega, el derecho y la cultura romanos, el renacimiento, la revolución francesa, el humanismo cristiano, el marxismo, el liberalismo, la separación entre religión y estado, la revolución industrial, la democracia. Cuyo reverso son el capitalismo salvaje, las cruzadas, las chekas o el colonialismo, ciertamente; pero un reverso del que somos conscientes y que nos hemos esforzado en superar colectivamente. Mi pregunta es: ¿por qué a demasiados les cae más simpático Atila que Augusto?
Dice Julián Marías - no sé si heredado de Ortega - que no se debe intentar contentar a quien no se quiere contentar. O dicho de otro modo: jamás debe tolerarse lo intolerable. Aunque esté bien visto.
jueves, agosto 25, 2005
¿Nunca máis?
Soy nieto de gallegos e hijo de gallego. Llevo yendo a Galicia desde que me caí de la cuna, prácticamente, y el fuego ha sido siempre un elemento omnipresente en mi memoria. Vamos a no engañarnos: los incendios en Galicia, en su inmensa mayoría, son provocados. Ni la temperatura ni la escasez de agua - habitualmente abundante - explican el fenómeno. Por otra parte, aunque es cierto que los bosques se han ido abandonando a medida que va disminuyendo la población rural y ésto facilita la extensión del fuego, no son la causa que los provoca. El pasto está verde incluso en verano. Garantizo por experiencia que las colillas no prenden.
Conozco Asturias, Cantabria y el País Vasco, y el paisaje se parecería bastante ... si no fuera porque en cuanto entras en Galicia empiezas a ver las columnas de humo, los montes pelados y los miles de hectáreas repobladas con pino y eucalipto. Ahora preguntémonos por qué en Galicia sí y en el resto no, con climas semejantes.
La verdadera tragedia es que el tipo de arbolado autóctono no es reemplazable. Un castaño adulto puede tardar cientos de años en tener el tamaño de los que se queman año tras año. El roble o el nogal tampoco son árboles de crecimiento rápido. Así que cada vez que un hijo puta le prende fuego al bosque desde cuatro puntos simultáneamente, lo que se pierde se pierde para siempre, o para muchas generaciones.
Querría saber dónde están ahora los animosos chicos de "Nunca máis", los artistas, los voluntarios, los cuadros pintados con hollín para su subasta en M80. Por lo visto, éstos sólo se movilizan cuando un petrolero extranjero se escoña a muchas millas de la costa coruñesa, pero no cuando sus paisanos queman intencionadamente y para siempre lo que es de todos. Por lo visto, es más importante protestar por los efectos limitados en espacio, tiempo y dinero de un accidente que por la destrucción sistemática, irreparable e intencionada del paisaje autóctono. Por lo visto, unas rocas manchadas de chapapote y una gaviota negra de petróleo remueven más conciencias que la muerte anual de miles de árboles centenarios. Por lo visto, tener dos varas de medir es compatible con el amor a la "patria gallega" y la gravedad de las catástrofes depende en exclusiva de quién gobierne cuando se producen.
Pido respetuosamente a las nuevas autoridades de la Xunta que hablen con sus homólogos cántabros, asturianos y vascos, y les pregunten cómo se las arreglan para tener los bosques en perfecto estado de revista. Y que apliquen el cuento urgente y vigorosamente. Por el bien de todos los que no usamos embudo al leer la prensa. Pero ya.
Conozco Asturias, Cantabria y el País Vasco, y el paisaje se parecería bastante ... si no fuera porque en cuanto entras en Galicia empiezas a ver las columnas de humo, los montes pelados y los miles de hectáreas repobladas con pino y eucalipto. Ahora preguntémonos por qué en Galicia sí y en el resto no, con climas semejantes.
La verdadera tragedia es que el tipo de arbolado autóctono no es reemplazable. Un castaño adulto puede tardar cientos de años en tener el tamaño de los que se queman año tras año. El roble o el nogal tampoco son árboles de crecimiento rápido. Así que cada vez que un hijo puta le prende fuego al bosque desde cuatro puntos simultáneamente, lo que se pierde se pierde para siempre, o para muchas generaciones.
Querría saber dónde están ahora los animosos chicos de "Nunca máis", los artistas, los voluntarios, los cuadros pintados con hollín para su subasta en M80. Por lo visto, éstos sólo se movilizan cuando un petrolero extranjero se escoña a muchas millas de la costa coruñesa, pero no cuando sus paisanos queman intencionadamente y para siempre lo que es de todos. Por lo visto, es más importante protestar por los efectos limitados en espacio, tiempo y dinero de un accidente que por la destrucción sistemática, irreparable e intencionada del paisaje autóctono. Por lo visto, unas rocas manchadas de chapapote y una gaviota negra de petróleo remueven más conciencias que la muerte anual de miles de árboles centenarios. Por lo visto, tener dos varas de medir es compatible con el amor a la "patria gallega" y la gravedad de las catástrofes depende en exclusiva de quién gobierne cuando se producen.
Pido respetuosamente a las nuevas autoridades de la Xunta que hablen con sus homólogos cántabros, asturianos y vascos, y les pregunten cómo se las arreglan para tener los bosques en perfecto estado de revista. Y que apliquen el cuento urgente y vigorosamente. Por el bien de todos los que no usamos embudo al leer la prensa. Pero ya.
viernes, agosto 19, 2005
Los Serrano
Cuando la Iglesia Católica se moviliza suele tener mal ojo clínico, equivocando a veces las formas, a veces el fondo y a veces ambos. Si yo fuera obispo en España, creo que me centraría en enemigos que de verdad hacen daño. "Los Serrano", por ejemplo.
Solía seguir esta serie con cierto interés. No negaré que los encantos de Elsa Pataki, Verónica Sánchez y Belén Rueda tenían bastante que ver, ya que nos ponemos sinceros. Sin embargo, me fui dando cuenta que ciertos detalles se me atragantaban, y a base de verlos continuamente corregidos y aumentados llegué a la conclusión de que pocas cosas en esta vida son casuales, y los guiones de una serie de éxito menos. Acabé hartándome de los malentendidos de los tres personajes masculinos principales, estirados hasta la saciedad y basados siempre en una forma gañanil de pensar. Me aburrí de las idas y venidas del Fran "Pedrea", su medio hermana y su medio incesto. Pero sobre todo, me asqueé de las gamberradas del Guille y su panda de mafiosos del colegio.
Este personaje merece un párrafo para él solo por lo que tiene de sintomático. La moraleja de la serie en lo que al niñato se refiere es que si quieres ser guay y popular debes comportarte como un hijo de puta. Dada la cantidad de niños y adolescentes que ven el programa, no me cabe duda de que su influencia tiene que ser considerable - pregúntenles a sus amigos maestros -, aunque habrá quien me objete que si los niños están viendo la tele a las 23:30 de la noche es culpa de sus padres, y llevarían razón. Por lo demás, como no tenían bastante con un solo capullo infantil, han ido aplicando el mismo patrón a su hermanastra y al pequeño de la familia. Encima han hecho un grupo ¿musical? que ¿canta? "A toda mecha, a toda mecha, tú no te hagas la estrecha". Todo profundamente educativo para niños de doce años.
Como ahora repiten episodios antiguos, tuve el placer de recordar uno de los más sintomáticos. El talibán se hace monaguillo; por algún motivo se deja el pan y el vino de consagrar en unos billares - de todos es sabido que los curas se los dan a los monaguillos para que los lleven en la cartera con los donuts - y el embolao se acaba resolviendo con el cura borracho por culpa de un vino inadecuado y con los feligreses comulgando hostias de papel. No contentos con ello, los guionistas deciden que el episodio culmine con el mafioso y su compinche escuchando la confesión de su abuela sin ella saberlo y con el chantaje subsiguiente.
Aunque mi cuñada dice que no es más que una serie de ficción y como tal hay que tomársela, añadiré algunos detallitos más por si alguien se llama a engaño. Las gamberradas en el colegio siempre tienen como objetivo a la de religión, a la que pintan como ñoña, tonta y obligada a presentar la otra mejilla entre petardos y faldas pegadas a la silla con Super Glue. En otro episodio ha llegado a ver al Serrano mayor y a su secuaz esconderse tras un altar y usar el micro para hacerse pasar por Dios mientra su hermano reza. En el mismo episodio, y por una causa que no recuerdo, el paso de la cofradía del barrio acaba volcado en la acera con el Cristo estrellado contra una pared. Los mismos personajes también han estado en un convento debajo de la cama de una monja. El talibán se ausenta de la boda de su tío para enrollarse en un parque con su medio hermana aduciendo como excusa que han ido a confesar, y nadie los echa de menos. Y así sucesivamente.
¿Casualidad? Ninguna. ¿Tengo como católico derecho a ofenderme? Sinceramente, creo que todo. No se trata de tratar con humor inteligente ciertos aspectos del cristianismo, sino de ridiculizar hasta el límite lo más sagrado para la Iglesia, que son los sacramentos, de entre ellos el más importante de todos, la eucaristía. Si la mitad de la cuarta parte de lo descrito tuviera como leit-motiv la religión judía o la musulmana, esta serie habría sido quitada de la parrilla. Pero esto es España y aquí hay que mamar, porque a la mitad de la opinión pública le resulta divertida la ridiculización de lo católico y la otra mitad se calla. Yo no lo voy a hacer. "Los Serrano" son una serie tóxica educativamente hablando y desde luego nada acorde con la cantinela de los "doce meses-doce causas" de la cadena donde se emite. Salvo que cambien el nombre de la campaña a "doce meses-una causa". Viva el multiculturalismo, sí, y viva la tolerancia, pero por favor, empezando por lo de casa. Si no es molestia.
Solía seguir esta serie con cierto interés. No negaré que los encantos de Elsa Pataki, Verónica Sánchez y Belén Rueda tenían bastante que ver, ya que nos ponemos sinceros. Sin embargo, me fui dando cuenta que ciertos detalles se me atragantaban, y a base de verlos continuamente corregidos y aumentados llegué a la conclusión de que pocas cosas en esta vida son casuales, y los guiones de una serie de éxito menos. Acabé hartándome de los malentendidos de los tres personajes masculinos principales, estirados hasta la saciedad y basados siempre en una forma gañanil de pensar. Me aburrí de las idas y venidas del Fran "Pedrea", su medio hermana y su medio incesto. Pero sobre todo, me asqueé de las gamberradas del Guille y su panda de mafiosos del colegio.
Este personaje merece un párrafo para él solo por lo que tiene de sintomático. La moraleja de la serie en lo que al niñato se refiere es que si quieres ser guay y popular debes comportarte como un hijo de puta. Dada la cantidad de niños y adolescentes que ven el programa, no me cabe duda de que su influencia tiene que ser considerable - pregúntenles a sus amigos maestros -, aunque habrá quien me objete que si los niños están viendo la tele a las 23:30 de la noche es culpa de sus padres, y llevarían razón. Por lo demás, como no tenían bastante con un solo capullo infantil, han ido aplicando el mismo patrón a su hermanastra y al pequeño de la familia. Encima han hecho un grupo ¿musical? que ¿canta? "A toda mecha, a toda mecha, tú no te hagas la estrecha". Todo profundamente educativo para niños de doce años.
Como ahora repiten episodios antiguos, tuve el placer de recordar uno de los más sintomáticos. El talibán se hace monaguillo; por algún motivo se deja el pan y el vino de consagrar en unos billares - de todos es sabido que los curas se los dan a los monaguillos para que los lleven en la cartera con los donuts - y el embolao se acaba resolviendo con el cura borracho por culpa de un vino inadecuado y con los feligreses comulgando hostias de papel. No contentos con ello, los guionistas deciden que el episodio culmine con el mafioso y su compinche escuchando la confesión de su abuela sin ella saberlo y con el chantaje subsiguiente.
Aunque mi cuñada dice que no es más que una serie de ficción y como tal hay que tomársela, añadiré algunos detallitos más por si alguien se llama a engaño. Las gamberradas en el colegio siempre tienen como objetivo a la de religión, a la que pintan como ñoña, tonta y obligada a presentar la otra mejilla entre petardos y faldas pegadas a la silla con Super Glue. En otro episodio ha llegado a ver al Serrano mayor y a su secuaz esconderse tras un altar y usar el micro para hacerse pasar por Dios mientra su hermano reza. En el mismo episodio, y por una causa que no recuerdo, el paso de la cofradía del barrio acaba volcado en la acera con el Cristo estrellado contra una pared. Los mismos personajes también han estado en un convento debajo de la cama de una monja. El talibán se ausenta de la boda de su tío para enrollarse en un parque con su medio hermana aduciendo como excusa que han ido a confesar, y nadie los echa de menos. Y así sucesivamente.
¿Casualidad? Ninguna. ¿Tengo como católico derecho a ofenderme? Sinceramente, creo que todo. No se trata de tratar con humor inteligente ciertos aspectos del cristianismo, sino de ridiculizar hasta el límite lo más sagrado para la Iglesia, que son los sacramentos, de entre ellos el más importante de todos, la eucaristía. Si la mitad de la cuarta parte de lo descrito tuviera como leit-motiv la religión judía o la musulmana, esta serie habría sido quitada de la parrilla. Pero esto es España y aquí hay que mamar, porque a la mitad de la opinión pública le resulta divertida la ridiculización de lo católico y la otra mitad se calla. Yo no lo voy a hacer. "Los Serrano" son una serie tóxica educativamente hablando y desde luego nada acorde con la cantinela de los "doce meses-doce causas" de la cadena donde se emite. Salvo que cambien el nombre de la campaña a "doce meses-una causa". Viva el multiculturalismo, sí, y viva la tolerancia, pero por favor, empezando por lo de casa. Si no es molestia.
domingo, julio 03, 2005
Carlos Boyero
No sé si han tenido ocasión de leer los encuentros digitales que El Mundo dedica cada jueves a Carlos Boyero. Si no, yo se los recomiendo. Este muchacho tiene lo que podríamos denominar un saber enciclopédico: ha leído todos los libros, escuchado todos los discos y visto todas las películas que imaginarse puedan. Cada semana algún friki del cine islandés o bohemio aficionado a la poesía erótica persa le pregunta por alguna de sus joyas y - salvo raras excepciones - el guru le responde y tiene pinta de saber de lo que habla.
Lo que hace más atractivo al personaje para sus muchos admiradores es que combina su vasta cultura con una cierta pose de malditismo, de comentarista "free-lance" de vuelta de todo y una muy considerable dosis de mala leche. Todo eso le encanta a la gente, que acude a su encuentro semanal con la reverencia del catecúmeno de lo políticamente incorrecto-correcto (consultar mi artículo "La imprescindible incorrección política" por si alguien tiene curiosidad por saber a qué me refiero).
Existen cierto número de preguntas tipo, que podríamos dividir en tres grupos principales: los que piden un consejo, los que esperan que Boyero les confirme que sus gustos o sus ideas en general coinciden con los suyos propios y finalmente los que tratan de sacarlos de sus casillas (que podríamos situar en el segundo grupo por oposición). En el citado segundo grupo entran los - perdónenme la expresión - chupapollas, los que le pasan virtualmente la mano por el hombro al sumo pontífice y le susurran, por ejemplo, "qué guays somos los que odiamos esta podrida sociedad burguesa mientras se nos va la VISA en coca, ¿verdad, Carlitos?". Leer los encuentros cada jueves son un interesante ejercicio tan sociológico como intelectual.
El señor Boyero, por demás, es la viva demostración de que la cultura y el sectarismo no sólo no son incompatibles sino que pueden llegar a complementarse mutuamente. Lo que más le gusta a sus fans es leerle desbarrar de sus muñecos de pim-pam-pum favoritos: los obispos, Garci, el PP o Pumares. Les pongo un botón de muestra de esta semana:
Pero hombre, Carlitos, que hace unos meses te preguntaron qué te gustaría hacer antes de morirte y dijiste "matar a un obispo, a un banquero y a un general". Si eso no es cavernario y cainita, que venga Dios (en todo caso de existencia) y lo vea. Por lo demás, yo mismo tengo unos modales apropiados y aunque mi autocultivo no iguala ni lejanamente al tuyo, tengo un pasar. No sé si seré de derechas - las estupideces como la anterior no las comparto, al menos - pero lo que puedo confirmarte es que no soy un eufemismo abstracto.
En el fondo es la envidia la que me corroe: vives como un rey, dices lo que te sale de los mismos y encima te pagan una barbaridad por ello. Cualquier día te escriben tus coleguitas una hagiografía que se titule "Pero mira que eres canalla, Boyero". Pero vamos, para malditos, lo que se dice malditos, todos los pringaos que nos levantamos a las seis y media de la mañana, tenemos hipoteca hasta el 2020 y una nómina perfectamente controlada por el Ministerio de Hacienda. A tus pies me postro, Abel.
Lo que hace más atractivo al personaje para sus muchos admiradores es que combina su vasta cultura con una cierta pose de malditismo, de comentarista "free-lance" de vuelta de todo y una muy considerable dosis de mala leche. Todo eso le encanta a la gente, que acude a su encuentro semanal con la reverencia del catecúmeno de lo políticamente incorrecto-correcto (consultar mi artículo "La imprescindible incorrección política" por si alguien tiene curiosidad por saber a qué me refiero).
Existen cierto número de preguntas tipo, que podríamos dividir en tres grupos principales: los que piden un consejo, los que esperan que Boyero les confirme que sus gustos o sus ideas en general coinciden con los suyos propios y finalmente los que tratan de sacarlos de sus casillas (que podríamos situar en el segundo grupo por oposición). En el citado segundo grupo entran los - perdónenme la expresión - chupapollas, los que le pasan virtualmente la mano por el hombro al sumo pontífice y le susurran, por ejemplo, "qué guays somos los que odiamos esta podrida sociedad burguesa mientras se nos va la VISA en coca, ¿verdad, Carlitos?". Leer los encuentros cada jueves son un interesante ejercicio tan sociológico como intelectual.
El señor Boyero, por demás, es la viva demostración de que la cultura y el sectarismo no sólo no son incompatibles sino que pueden llegar a complementarse mutuamente. Lo que más le gusta a sus fans es leerle desbarrar de sus muñecos de pim-pam-pum favoritos: los obispos, Garci, el PP o Pumares. Les pongo un botón de muestra de esta semana:
9. ¿No te parece que existe otra derecha aparte de la cavernaria, de sacristía, grosera y cainita que tanto nos da el coñazo?, me refiero a personas como Roca Junyent, Josep Piqué, Herrero y Rodríguez de Miñón, Durán y Lleida...
He oído muchas veces hablar de la derecha civilizada, pero no la he conocido nunca, aunque como eufemismo y abstracción resulta muy atractivo. Por supuesto que existe gente cultivada y con modales en la derecha. Pero deben de pasar su vida en la clandestinidad, porque se les ve muy poco en la vida pública.
Pero hombre, Carlitos, que hace unos meses te preguntaron qué te gustaría hacer antes de morirte y dijiste "matar a un obispo, a un banquero y a un general". Si eso no es cavernario y cainita, que venga Dios (en todo caso de existencia) y lo vea. Por lo demás, yo mismo tengo unos modales apropiados y aunque mi autocultivo no iguala ni lejanamente al tuyo, tengo un pasar. No sé si seré de derechas - las estupideces como la anterior no las comparto, al menos - pero lo que puedo confirmarte es que no soy un eufemismo abstracto.
En el fondo es la envidia la que me corroe: vives como un rey, dices lo que te sale de los mismos y encima te pagan una barbaridad por ello. Cualquier día te escriben tus coleguitas una hagiografía que se titule "Pero mira que eres canalla, Boyero". Pero vamos, para malditos, lo que se dice malditos, todos los pringaos que nos levantamos a las seis y media de la mañana, tenemos hipoteca hasta el 2020 y una nómina perfectamente controlada por el Ministerio de Hacienda. A tus pies me postro, Abel.
sábado, junio 25, 2005
El periódico del día
Ecce patriam meam:
- El Gobierno concede a Canal Plus una licencia de TV analógica en abierto. La vicepresidenta De la Vega anuncia que éste es el final de "la televisión de partido" y que aumentará el pluralismo. Esteeee ... ¿hablamos del Canal Plus que conocemos todos? ¿El del señor Polanco? Haciendo una sencilla operación matemática:TV1 + TV2 + TELE5 + Canal Plus = 4, Antena3 = 1. Total, 4-1. Pues sí, sí que sale la cosa pluralista. En Andalucía, si sumamos Canal Sur (+2) nos sale ya la goleada.
- En el mismo proyecto de ley, y en relación al reparto de canales digitales, se conceden cuatro a cada operador actual y ¡uno! a Veo TV (El Mundo). Se exige además que el 25% de la programación esté doblada a otras dos lenguas del "Estado". Cataluña tendrá cuatro canales más que el resto de las Comunidades. Ah, ahora sí que sí, pluralismo garantizado y además en varias lenguas para que todo el mundo pueda seguir Gran Hermano XXV en euskera. Así se avanza por la senda del talante. Y luego se quejaban los comerciantes catalanes porque los multaban si ponían los letreros en castellano. Nada, nada, visto el éxito de la medida extendámola al resto de España. Por otra parte, que los malintencionados no piensen que los cuatro canales extra catalanes guardan relación alguna con las especiales relaciones del actual gobierno con el tripartito catalán. Que no lo piensen. Que no piensen. Que no.
- Estudio de Proyecto Hombre: El 10% de los estudiantes de Secundaria necesitan desintoxicarse de las drogas. Noticia falsa y malintencionada. Ayer por la noche salí por una zona de marcha de Sevilla, y puedo asegurar que con ocho coches de policía la cosa estaba más o menos controlada y que las bolsas que llevaban eran de palomitas, incluídos los menores de 18, que eran la mayoría. Puedo asegurar, además, que hasta la hora en que me fui ningún policía fue agredido y que de los seis carriles de la Avenida de la Palmera sólo dos estaban cortados por los niños.
- Encuesta en el País Vasco: el 35% se declara independentista. María San Gil, el político peor valorado (2,4). La siguiente por la cola, la Nekane esa de las Tierras Vascas, que le dobla la puntuación. Hombre, dónde va a parar, una señora como la San Gil, tan fea, tan extremista y tan facha. El mejor valorado: Mr. Spock el dialogante, el de la mesa extraparlamentaria con Batasuna.
- Chaves dice que Andalucía se denominará como "nación" sólo si lo aprueba el Consejo de Estado. Me quedo mucho más tranquilo, es que entre "comunidad histórica", "nacionalidad" o "estado asociado de la Unión" media un abismo de prosperidad.
Este país es una mierda como el sombrero de un picador. La solución: no leer el periódico.
lunes, junio 13, 2005
Pilar Manjón
Señora mía, el día que leí sus muy dignas declaraciones ante la Comisión de Desinvestigación sobre el 11-M, me dio la impresión que detrás de toda su artillería melodramática lo que subyacía era un ataque directo contra el anterior gobierno - lo cual se puede comprender e incluso compartir, pero cuestiona la objetividad de su análisis. En definitiva, la impresión que me quedó es que usted se aprovechó de su situación de víctima para hacer una crítica política, respetable por supuesto, pero no sé si adecuada para una comparecencia en calidad de damnificada en una comisión.
El tiempo no sólo no me ha quitado la razón, sino que me la da con cada nueva declaración que hace. Cuando se empezó a barajar la negociación con ETA, usted dijo que no opinaba sobre el tema por no ser de su competencia, que parece ser que es exclusivamente el terrorismo islámico. Bueno, vale. Extraño, pero vale. Ahora, a raíz de la manifestación de Madrid en contra de la negociación sale usted repartiendo carnets de víctima y encima se permite afirmar que el 4-S en Madrid sólo estaban "las víctimas mediáticas de siempre". Pero ¿no quedamos en que usted no opinaba sobre terrorismo etarra? ¿O va a resultar que usted opina de lo que le sale de las narices según le conviene?
No debería hablar mucho de víctimas mediáticas, no vaya a ser que alguien le recuerde la viga en el ojo ajeno. Y en cuanto a si los hermanos de las víctimas son o no son víctimas, ignoraba que había un grado de consaguinidad legal para medir el sufrimiento de las personas, sean o no presidentes de asociaciones. Si, según sus propias palabras, víctimas son los que se levantan llorando cada mañana, debería tener algo más de caridad con el dolor ajeno y morderse la lengua un poquito, con cuidado de que ello no le produzca efectos secundarios.
Su drama personal merece todo mi respeto y mi compasión. Sus ideas y la oportunidad con que las expresa, no.
El tiempo no sólo no me ha quitado la razón, sino que me la da con cada nueva declaración que hace. Cuando se empezó a barajar la negociación con ETA, usted dijo que no opinaba sobre el tema por no ser de su competencia, que parece ser que es exclusivamente el terrorismo islámico. Bueno, vale. Extraño, pero vale. Ahora, a raíz de la manifestación de Madrid en contra de la negociación sale usted repartiendo carnets de víctima y encima se permite afirmar que el 4-S en Madrid sólo estaban "las víctimas mediáticas de siempre". Pero ¿no quedamos en que usted no opinaba sobre terrorismo etarra? ¿O va a resultar que usted opina de lo que le sale de las narices según le conviene?
No debería hablar mucho de víctimas mediáticas, no vaya a ser que alguien le recuerde la viga en el ojo ajeno. Y en cuanto a si los hermanos de las víctimas son o no son víctimas, ignoraba que había un grado de consaguinidad legal para medir el sufrimiento de las personas, sean o no presidentes de asociaciones. Si, según sus propias palabras, víctimas son los que se levantan llorando cada mañana, debería tener algo más de caridad con el dolor ajeno y morderse la lengua un poquito, con cuidado de que ello no le produzca efectos secundarios.
Su drama personal merece todo mi respeto y mi compasión. Sus ideas y la oportunidad con que las expresa, no.
Salamanca vs. Carod
Ea, pues ya está liada. Dos pancartas a destiempo y ya tenemos ración doble de diatribas sobre el fascismo, la Guerra Civil, el franquismo y lo de siempre en la palestra mediática. Vayamos por partes: lo de "Carod al paredón" es inadmisible desde dos puntos de vista, el democrático - esto no es libertad de expresión, y de hecho no sé si llega a ser incluso constitutivo de delito lo cual encontraría justificado- y el estrictamente pragmático para los fines de la manifestación. Este tipo de memeces a los de ERC les encantan, les dan la oportunidad de descalificar a la derecha, a los españoles y al PP en su conjunto utilizando sus etiquetas favoritas, y eso les viene de perlas de cara a su electorado y al observador desprevenido.
A ver, lo del Archivo de Salamanca es tan evidente para cualquiera con dos dedos de frente que resulta una pena arruinarlo con las salidas de pata de banco de tres exaltados. Si la Generalitat tiene derecho a llevarse sus documentos con el argumento de que estaba legalmente constituída en el 39, cualquier sindicato, ayuntamiento, partido político o club de mus que estuviera en iguales circunstancias tiene exactamente el mismo derecho a hacer lo propio. Y si nos ponemos así y hacemos extensivo el procedimiento, no va a haber museo, archivo o biblioteca que resista, porque todos se basan en agrupar bienes culturales de diversas procedencias que por circunstancias históricas acaban juntos bajo el cuidado de una institución. Señora Ministra, lo de los centros de estudio de la Memoria Histórica (la suya) y todas esas sandeces están bien como cortinas de humo, pero no son la solución. Ustedes están pagando un precio político, lo único que espero es que encima no lo hagan con gusto.
En cuanto a Carod, estoy convencido de que se encuentra en la gloria. Este señor lleva desde hace bastante tiempo dedicado a la dudosa tarea de tocar los cojones de forma sistemática a un porcentaje nada despreciable de españoles. Cuando el ala más ultra de los damnificados ha dicho "hasta aquí llegamos", ahora toca la santa ira y la cuasi re-proclamación del Estat Català de Maciá. Estos gestos están perfectamente medidos y calculados, y se basan en el principio más antiguo para los agitadores que en el mundo han sido: acción-reacción (o "cuanto peor, mejor"). Este señor vive en la Guerra Civil, para él no existen ni la Transición ni la democracia españolas, y como buen guerracivilista tiene las lecciones bien aprendidas: tensar la cuerda para vender victimismo después y pescar en el río revuelto. El gran misterio es cómo un individuo de esta catadura puede estar condicionando la vida política nacional en el modo en que lo hace. Y lo peor de todo es que la experiencia de tensar la cuerda por los extremos rara vez termina bien para la mayoría. La cual, por otra parte, parece que está más preocupada por las vacaciones y los atascos que por toda la que está cayendo.
Spain is different, cada vez más, y por día que pasa se parece más a lo peor de sí misma. Y Suárez con Alzheimer.
A ver, lo del Archivo de Salamanca es tan evidente para cualquiera con dos dedos de frente que resulta una pena arruinarlo con las salidas de pata de banco de tres exaltados. Si la Generalitat tiene derecho a llevarse sus documentos con el argumento de que estaba legalmente constituída en el 39, cualquier sindicato, ayuntamiento, partido político o club de mus que estuviera en iguales circunstancias tiene exactamente el mismo derecho a hacer lo propio. Y si nos ponemos así y hacemos extensivo el procedimiento, no va a haber museo, archivo o biblioteca que resista, porque todos se basan en agrupar bienes culturales de diversas procedencias que por circunstancias históricas acaban juntos bajo el cuidado de una institución. Señora Ministra, lo de los centros de estudio de la Memoria Histórica (la suya) y todas esas sandeces están bien como cortinas de humo, pero no son la solución. Ustedes están pagando un precio político, lo único que espero es que encima no lo hagan con gusto.
En cuanto a Carod, estoy convencido de que se encuentra en la gloria. Este señor lleva desde hace bastante tiempo dedicado a la dudosa tarea de tocar los cojones de forma sistemática a un porcentaje nada despreciable de españoles. Cuando el ala más ultra de los damnificados ha dicho "hasta aquí llegamos", ahora toca la santa ira y la cuasi re-proclamación del Estat Català de Maciá. Estos gestos están perfectamente medidos y calculados, y se basan en el principio más antiguo para los agitadores que en el mundo han sido: acción-reacción (o "cuanto peor, mejor"). Este señor vive en la Guerra Civil, para él no existen ni la Transición ni la democracia españolas, y como buen guerracivilista tiene las lecciones bien aprendidas: tensar la cuerda para vender victimismo después y pescar en el río revuelto. El gran misterio es cómo un individuo de esta catadura puede estar condicionando la vida política nacional en el modo en que lo hace. Y lo peor de todo es que la experiencia de tensar la cuerda por los extremos rara vez termina bien para la mayoría. La cual, por otra parte, parece que está más preocupada por las vacaciones y los atascos que por toda la que está cayendo.
Spain is different, cada vez más, y por día que pasa se parece más a lo peor de sí misma. Y Suárez con Alzheimer.
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